Y ahora… ¿Quién podrá defendernos?

Durante el último tiempo me he preguntado bastante sobre  quien puede defendernos de la injusticia,  asesinatos y violaciones. De desaparecer de la faz de este desierto sin dejar rastro alguno.

La verdad es que he llegado a pensar  que necesitamos la ayuda de algún superhéroe, con capa incluida, que venga a frenar lo que sucede a diario aquí en el norte, abandonado por la justicia hace tanto tiempo.

Como yo, hay muchos quienes preguntan lo mismo. Es que los casos sin resolver en Antofagasta siguen aumentando,  así mismo, las personas que desaparecen para no ser encontradas jamás.

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Escribo esto, pues conocí en persona a Verónica Hidalgo,  madre de Gregorio Jean Pierre Gómez Hidalgo,  joven de 17 años al que la tierra en definitiva “se lo tragó”.  Resulta que esta madre de cuatro niños no tiene idea del paradero de su hijo hace 34 días. Sí,  34 días de angustia que son una eternidad y cómo no, si acá en Antofagasta nadie le ha dicho nada.

Verónica es una mujer humilde, operadora de maquinaria y madre soltera, una mujer de esfuerzo que perdió su trabajo, pues el dolor la mantiene inerte y la verdad es que imagino que perder el rastro de un ser querido debe ser terrible, más si es tu propio hijo.

Planteo sencillamente la historia de abandono de esta mujer. Sí, abandono por parte de quienes debieran velar por nuestra integridad. Carabineros de Chile recibió la denuncia por presunta desgracia hace bastante tiempo y nadie se manifiesta… la fiscalía y las autoridades permanecen mudas. Todos en mute mientras ésta humilde mujer, que no destaca por un apellido Croata o  Griego, ha quedado en el olvido junto a su pena y angustia.

¿El hecho de no ser conocido o no tener renombre en esta ciudad permite que cualquiera venga hasta Antofagasta a matar a sangre fría, desaparecer cuerpos,  y dejarte confinado en un olvido cruel?…

Los investigadores, y la justicia en general, están actuando mal. La nueva reforma procesal se encarga de velar por las garantías de los delincuentes y, si bien existen unidades destinadas al apoyo de las víctimas, puedo decir con prudencia que en este caso  jamás ha existido un acercamiento para ofrecer ayuda de psicólogos o abogados. Al contrario, esta mujer tuvo que buscar un MEDIUM (que terrible) para quedar aún más destrozada y preocupada.

Para hacer una comparación, quizás odiosa,  voy a tomar dos casos que reafirman “discriminación” en las investigaciones.  El primero de ellos, el asesinato del conocido abogado Ivo Vrsalovic, donde el revuelo social y mediático fue inmediato, todos lamentaron públicamente  la muerte de este hombre. Acto seguido, un inmenso despliegue investigativo terminó  rápidamente con la captura de los dos autores de este horrible hecho en menos de un mes.

El segundo, el caso del Bazar Glorita, donde una joven y una menor de edad fueron brutalmente asesinadas… eran personas sin renombre social, de personas comunes y corrientes  que quedaron olvidadas en una carpeta que hoy acumula polvo en la fiscalía regional. Ojalá no suceda lo mismo con el proceso de Kimberly Tabilo (16), quien fue encontrada muerta en plena vía pública, mientras del autor de este macabro hecho no sabemos  nada.

El lento accionar de los fiscales, que hoy parecen ser unos extraños seres  bajados del Olimpo que investigan y actúan cuando quieren, dejando  a veces a la PDI y a Carabineros  fuera de diligencias, han causado un descrédito tremendo  hacia la reforma procesal  en Chile.

Lo que está ocurriendo entonces es que  la apreciación ciudadana da cuenta de un “clasismo investigativo” casi  evidente, donde los casos  que involucran  a  personas de clases sociales más altas tienen resultados más rápidos y efectivos, a diferencia de lo que está ocurriendo con la desaparición de Gregorio Gómez Hidalgo, que hasta hace unos días nadie comentaba.

La aparición en las redes sociales ha dejado en manifiesto la opinión de unos cuantos que frustrados como esta madre expresan su sentir. ¿Quién puede estar tranquilo en una ciudad donde los asesinatos en su mayoría no son resueltos y las autoridades no hacen nada si los casos no aparecen en la tele?

Me parece aterrador que nadie haga referencia a la desaparición de este joven y que las respuestas estén tan lejos o que la investigación recién comience, o esté por comenzar, producto de las presiones ejercidas por algunos medios de comunicación.

La reflexión más grande aquí   la tienen que hacer las autoridades  regionales, quienes deber poner un freno al alto número de causas sin resolver en la fiscalía local  que han permitido que los autores de hechos macabros  como estos estén libres e impunes.

Mientras no cambie el sistema y las autoridades competentes no dejen de tirarse la pelota tendremos que cerrar los ojos, apretar los dientes y desear  con todas las ganas que Superman y la liga de la justicia dejen de ser personajes ficticios y vengan  a atrapar  de una vez por todas a los malos de la ciudad.