El programa espacial, de NASA en Marte cuyo propósito final es  evidenciar posible vida existente o extinta en este Planeta Vecino, este año inicia una nueva etapa en la búsqueda de encontrar biomarcadores orgánicos en  el subsuelo  de ese planeta estudiado por el hombre por más de cinco décadas.  Para ello, el programa espacial norteamericano está iniciando el Proyecto de Estudios de Perforación Robótica para Astrobiología (ARADS),  que busca  acercarse a la  obtención de muestras del subsuelo de Marte, lo que requerirá la capacidad de identificar una ubicación adecuada, poner en marcha un taladro y controlar la operación de un robot con expedición no tripulada. El objetivo principal de este proyecto ARADS es demostrar viabilidad de envío de misiones de robots itinerantes integrados con instrumentos de detección de vida y de perforación.

El proyecto de carácter astrobiológico y que  pondrá a  prueba las capacidades y operación  de los componentes para la  detección simulada de vida de una misión robótica,  ya inicio sus investigaciones en la Región de Antofagasta, específicamente alrededor de la existente ex Estación Yungay, propiedad de la Universidad de Antofagasta, ubicada  Camino a Paranal a  80 Km al sureste de la ciudad de Antofagasta, donde se esta albergando a los grupos de científicos.

Brian Glass,  jefe de la Expedición ARADS explica que el objetivo, de esta misión, es simular una versión de la misión futura a Marte, donde  nuestro único fin  es buscar  rastros de vida actuales o pasados.   “En este planeta tendríamos instrumentos que incluyen un robot, un taladro para buscar muestras subterráneas e instrumentos de detección de vida, y ello lo probaremos  íntegramente acá en el Desierto de Atacama que es uno de los lugares más similares a Marte en la Tierra”, indica.

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Desierto chileno

Para el proyecto ARADS, el norte de Chile, resulta clave dado que   en el Desierto de Atacama de nuestro país se desarrollaran durante los próximos cuatro años  las pruebas que permitan  demostrar la viabilidad de enviar misiones de robots itinerantes integrados con instrumentos de detección de vida y de perforación a Marte. Ello, a partir de la homologación de las condiciones de suelo y subsuelo y la prueba de prototipos de robot y taladros. La combinación del Robot ARADS  y el Taladro será construido y ensayado integramente en este lugar por ser el más seco de la Tierra y  el que presenta las  mayores similitudes al suelo marciano.

Respecto a los objetivos trazados para esta primera etapa de investigación, el  equipo de ciencia  liderado por Brian Glass, establecerá el registro base de datos en Yungay, por medio de la recopilación de muestras para el análisis del contenido de materia orgánica, sales y microbiología. En cuanto a lo logrado en esta etapa el equipo ya cuenta con las pruebas iniciales de perforación del taladro prototipo ARADS y del brazo del robot y se establecieron las líneas base para el Laboratorio de Química Húmeda (WCL) y para el detector de signos de vida (SOLID), que a través de las muestras perforadas desde este sitio se ha  demostrado  la transferencia de muestras desde el taladro al instrumento SOLID.

Trabajando con la NASA, se encuentran también docentes e investigadores de universidades locales. Un investigador que representa a estos hombres de ciencias que han podido integrarse a los equipos del Programa Espacial Norteamericano, es el académico investigación  Luis Cáceres, departamento de Ingeniería Química y Procesos de Minerales de la Universidad de Antofagasta, Universidad que ha participado de esta primera etapa del proyecto ARADS y  cuya experiencia en análisis de suelos es de gran valor para el estudio de los rastros de vida en los suelos de Atacama como un análogo de Marte.

Emprendimiento astro-turístico asiste a NASA

Un grupo de chilenos que participan en forma activa hace más de cuatro años en este tipo de expedición es la empresa operadora de turismo y emprendimientos científicos, Campoalto. Cristian Tambley, coordinador logístico para el proyecto ARADs de la NASA , explica que siendo formalmente una operador turístico ellos se han especializado en expediciones científica, diferenciación que hace que deban planificar con meses de anticipación en conjunto con los científicos en lo que se va a trabajar, definiendo junto a ellos los objetivos científicos a cumplir y en función de ello preparar la logística a utilizar que va desde embarcaciones, equipos de buceo, helicópteros, camionetas y que llega a detalles de definición como tipos de comida para una expedición, elección de carpas, de abrigo lo que por la complejidad hace que esto sea una actividad que se extiende durante varias semanas meses y que permita dar continuidad en varios años a este servicio.

Respecto a los desafíos que implican para este emprendimiento no tradicional, el desarrollas logística en el desierto más seco del mundo y para una organización como NASA, Tambley explica que el desierto de Atacama impone de una planificación logística diaria en el trabajo científico,