Se suspende la PSU en la mayoría de las sedes de la región de Antofagasta

Caos, incertidumbre y falta de información oficial por parte de las autoridades de Gobierno ha marcado el proceso. Prueba se suspendió en siete sedes de Antofagasta, las tres sedes de Calama y en Tocopilla.

La mayor parte de los establecimientos educacionales de la región de Antofagasta que serían sedes de la Prueba de Selección Universitaria (PSU), suspendieron la aplicación del examen frente a las protestas convocadas por estudiantes secundarios contra una evaluación que consideran segregadora y clasista.

Frente a la total ausencia de información oficial por parte del Gobierno Regional de Antofagasta y la Seremi de Educación, entidades que señalaron no tener injerencia en el proceso manejado desde Santiago, finalmente fue Carabineros la institución que entregó datos respecto a la realización del polémico examen de admisión.

En este sentido, fue la institución policial la que informó que en Antofagasta la prueba se suspendió en el LEA, Liceo de Hombres, ISMA, Colegio Providencia, LECYA, Liceo Oscar Bonilla y Colegio San Luis, mientras que el proceso solo habría funcionado en el Liceo La Chimba, el Liceo Andrés Sabella y el Colegio Antonio Rendic.

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En Calama se suspendió desde el lunes la aplicación de la PSU en el Colegio Juan Pablo II, Instituto Obispo Silva Lezaeta y Colegio Guadalupe de Ayquina, las tres sedes habilitadas en la comuna.

Mientras tanto en Tocopilla también se suspendió la evaluación en su sede, Liceo Domingo Latrille.

En Mejillones se utilizó un establecimiento alternativo, mientras que en Taltal y en María Elena si se desarrolló el proceso.

Las jornadas del lunes y el martes en la región han acrecentado las críticas en relación a la insistencia del Gobierno de aplicar la evaluación a pesar de los cuestionamientos desde amplios sectores a la PSU como método de evaluación y la situación de efervescencia social, siendo el principal temor la seguridad de los alumnos al momento de rendir el examen.

Aprehensiones que terminaron siendo efectivas por cuanto la prueba no se pudo aplicar en la mayor parte de los establecimientos de la región debido a manifestaciones e incidentes, como también presencia policial, lo que llevó a muchos estudiantes a negarse a rendir la prueba bajo condiciones evidentemente anormales que impiden dar una correcta evaluación.

Asimismo, la falta de información oficial ha marcado ambas jornadas, cundiendo la incertidumbre entre los estudiantes y apoderados respecto a si debían o no rendir la prueba o si sería reprogramada, mientras que el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (DEMRE) de la Universidad de Chile de Santiago publicó listados de sedes que suspenderían la evaluación que se encontraban desactualizados.

Producto de ello se acrecentaron las críticas a un proceso que se ha visto viciado por cuanto algunos estudiantes pudieron rendir la evaluación con tranquilidad, otros tuvieron que rendir el examen bajo vigilancia policial e incidentes o la incertidumbre de si su sede estaba funcionando o no, mientras que una gran parte de los estudiantes de la región no pudieron rendir el examen de admisión a la universidad.