El legado de Nelson Schwenke en la cultura de Antofagasta

El dúo Schwnke y Nilo junto a la orquesta sinfónica de Antofagasta. (Archivo)

El talento y compromiso del músico Nelson Schwenke, traspasaron las fronteras y en Antofagasta tuvo una destacada participación en diversos festivales y escenarios locales.

Su presencia en la ciudad desde el principio de los ’80, lo realzan como un gran conocer de la escena musical antofagastina. Sus innumerables conciertos, desde masivos, hasta otros más íntimos en peñas y tertulias, lo hacen merecedor de una despedida única por parte de los amantes de la música nacional, a quienes deleitó por última vez en la capital regional en el Filzic del 2011.

Según explicó Christian Baeza, Director de la Orquesta Sinfónica de Antofagasta (OSA), el trabajo realizado con el artista fue muy especial, donde recuerda que fue el primer concierto que vinculaba un repertorio clásico con la música popular (Canto Nuevo) efectuado por el dúo Schwenke y Nilo a nivel sinfónico.

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“Recuerdo que fue el 23 de octubre del 2009, en el marco del aniversario de la corporación, donde hicimos nueve temas de su grupo. Fue algo muy especial porque el Teatro Municipal se llenó y demostró el respeto y admiración de los antofagastinos hacia la música de Nelson”, afirmó Baeza.

Mientras que para Carla Corrales, Secretaria General Ejecutiva de la Corporación Cultural (CCA), el músico siempre estuvo dispuesto trabajar por la cultural local.

“Fue muy cercano con los artistas, en especial con la Corporación Cultural. Con él pudimos conocer mucho sobre la música chilena, además fue un gran amigo que conocí desde 1987, por lo que su pérdida es irreparable, donde en nuestro caso, siempre admiraremos su legado, no sólo como músico, sino también como poeta, escritor, persona, chileno, luchador social y por sobre todo, un gran amigo”, aseguró Corrales.

El músico sufrió un irreversible estado de coma por las lesiones que sufrió tras ser atropellado cuando cruzó las avenidas Ricardo Lyon con Bilbao sin percatarse que tenía en su contra una luz roja peatonal.

Tras ser trasladado hasta el Hospital El Salvador, los especialistas decretaron su muerte cerebral que obligó a la familia a asumir su fallecimiento y donar sus riñones e hígado. Hoy está siendo despedido por sus más cercanos.

Un representante único de la música, que la Corporación Cultural de Antofagasta lo reconoce como uno de los grandes exponentes del arte chileno y como un gran personaje y amigo de los artistas antofagastinos.

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