La falta de veterinarios en la región de Antofagasta podría crear un riesgo en la salud de nuestras mascotas

“Si hubiera más veterinarios como por ejemplo en Santiago, donde hay muchos profesionales, muchos estudiantes, practicantes, entonces habría personal como para atender de noche", señaló Amanda Arenas Ortiz, veterinaria de Calama.

Actualmente, en la región de Antofagasta existen más de 50 centros veterinarios, y a pesar de que este número es bastante alto, por la gran demanda no darían abasto, pues existe una falta de personal, lo que también podría significar una sobrecarga en los profesionales que ya hay.

Esta situación ha significado que se imposibilite la idea de crear un centro público, que atienda de forma nocturna, en el cual los dueños puedan acceder a una atención gratuita y de calidad durante todo el día.

Respecto a la necesidad de un hospital veterinario de urgencias, Andrea Paz Alfaro Ayala, vicepresidenta de Prodas, manifestó que “la falta de veterinarias de urgencia 24 horas, es angustiante cuando un fin de semana o noche ocurre alguna urgencia y tener que esperar hasta el próximo día para que recién pueda ser atendido para calmar su malestar o dolor”.

Publicidad

A su vez, Amanda Arenas Ortiz, veterinaria de Calama, recalcó que “la falta de personal afecta mucho aquí en la ciudad de Calama, porque no muchos veterinarios vienen a trabajar, a menos que se les ofrezca un sueldo millonario”.

“Si hubiera más veterinarios como por ejemplo en Santiago, donde hay muchos profesionales, muchos estudiantes, practicantes, entonces habría personal como para atender de noche”, añadió Arenas.

De todas las instituciones o centros profesionales de la región, ninguna imparte la carrera de veterinaria, lo que ha provocado que no existan tantos practicantes o estudiantes que puedan ofrecer su ayuda, pues deben estar a las ciudades donde estudian.

Por otro lado, a este hecho se le suma la crisis económica que hay en el país, pues al ser, en su mayoría, centros particulares los dueños muchas veces no pueden costear los exámenes anuales que se les debe hacer a un animal para evitar una enfermedad, por ende, llegan con el veterinario cuando el padecimiento ya está muy avanzado.

Si bien, con un cuidado intenso, algunas enfermedades se podrían evitar, lo cierto es que hay urgencias que deben ser atendidas a la brevedad. Y es acá donde entran los triages, los cuales ayudan a identificar cuando se debe acudir a un centro profesional y de esta forma no colapsar el sistema con situaciones que no ameritan ayuda inmediata, para así darle prioridad a aquellos que están más graves.  

De los padecimientos más comunes se encuentra la gastroenteritis ya que, según lo explicado por Arenas, tanto los perros como los gatos exploran el mundo a través de su hocico lo cual causa que traguen todo lo que vean, y a pesar de ello, indica que este puede ser evitado con un poco más de atención en el animal. No obstante, hay otras enfermedades, como tumores, problemas neurológicos o locomotores.