“#NoEsDeporte”: Autoridades de Antofagasta se pronuncian respecto al Rodeo

Pese a ser considerada una actividad deportiva, con el paso de los años es mal vista por muchas personas, ya que catalogan que esta implica maltrato animal. A su vez, autoridades de la región manifiestan no apoyar la práctica.

Hace una semana que comenzó el mes patrio y las tradiciones nacionales se comienzan a notar, y pese a que las cuecas, los asados, el juego del trompo, elevar volantines, entre otras actividades que son ideales para todas las edades, existe una criticada actividad que se realiza durante todo el año pero que en septiembre toma más protagonismo, el Rodeo.

Esta práctica es uno de los deportes más populares del país, el rodeo nació como una labor agropecuaria, propia de los quehaceres del campo chileno y fue durante la Colonia que se transformó en un espacio de competencia y recreación. La cual a lo largo de los años, se ha enfrentado al debate de si es correcta o no, ya que son varias las agrupaciones y autoridades que apoyan y buscan generar conciencia acerca del maltrato animal ejercido en esta.

Ante esto, hace unos días la diputada Catalina Pérez, con el respaldo de parlamentarios, y la organización Animal Libre expusieron en el Congreso un proyecto de ley que busca que mediante ordenanzas municipales se puedan prohibir las actividades de rodeo en diferentes municipios.

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“#NoEsDeporte: el rodeo es crueldad”, es el texto que se leía en las afueras del Congreso, donde se organizó una protesta en contra de este deporte.

Autoridades

En relación a lo anterior, varias autoridades de la región de Antofagasta se refirieron al tema, inclinándose a favor de los derechos de los animales y oponiéndose al maltrato presente en esta tarea.

Esteban Velásquez, diputado regional, manifestó “No soy partidario de la actividad del rodeo, ni actividad alguna con animales que implique estrés, sufrimientos o uso extremo de la fuerza de cualquier animal. Desde nuestra cosmovisión andina los animales son nuestros hermanos menores y como tal merecen un trato digno“.

Asimismo, el Concejal de Antofagasta Camilo Kong expresó su visión sobre la identidad que tiene la sociedad, pues considera que la misma es un concepto flexible y dinámico, por ende, se va construyendo con el desarrollo colectivo. Debido a esto, sostuvo que “cuando la identidad de una nación se sustenta en tradiciones o costumbres que generan maltrato animal, debemos dejarlas atrás. El rodeo es una actividad de este tipo, por lo tanto deberíamos potenciar otras tradiciones que no son ofensivas y que también pueden formar parte del acervo cultural de un pueblo, y no es necesario llegar a maltratar animales“.

Por su parte, el Gobernador Ricardo Díaz reflexionó sobre concientizar las fiestas patrias, en donde asegura que debe ser una instancia de celebración y en donde “un buen jinete podría demostrar sus capacidades de una forma mucho más noble, más altruista que estar dañando a animales“.

Instancia en que realizó un llamado a la comunidad expresando “les invito a que celebremos las fiestas con nuevas experiencias, nuevas actividades, y estoy seguro que nuestros jinetes serán capaces de hacer demostraciones que impliquen no dañar animales, sino que mas bien, demostrar su pericia y eficacia en la conducción. Con esta perspectiva no estoy de acuerdo con el maltrato que implica el rodeo“.

El maltrato que sufren los animales en el rodeo no se puede seguir justificando bajo la consigna del deporte o tradición, una competencia que se basa en quien propina más golpes a un animal. El nuevo Chile necesita una redefinición ética de nuestra relación con los animales y para eso debemos rechazar todas las prácticas que generen sufrimiento, sometimiento y maltrato” señaló la diputada Catalina Pérez, gestora del proyecto.

El Diario de Antofagasta también ha solicitado por los canales formales la opinión del Alcalde de Antofagasta, Jonathan Velásquez, respecto a este tema, sin que haya respuesta por el momento respecto a su opinión sobre esta práctica.

¿Qué es el rodeo?

Cabe recordar que este consiste en que una pareja de jinetes, denominada “collera”, montada sobre caballos de raza chilena pura, deben arrear y atajar un novillo en tres oportunidades consecutivas sobre dos quinchas acolchadas al interior de una medialuna, turnándose la atajada y la arreada. En una corrida no solo importa la atajada, sino también la postura del jinete y del caballo, contando además con otros personajes presentes en el desarrollo de la competencia.