Los robots que viajarán a Marte regresan al Desierto de Atacama

Científicos de la Agencia Espacial Europea  ya completaron trabajos preliminares en los alrededores del observatorio de Cerro Paranal, para una futura expedición al planeta rojo.

robotsEn septiembre próximo, la Agencia Espacial Europea (ESA) probará en el desierto de Antofagasta avanzados equipos científicos, lo que incluye un robot de alta tecnología y un drone especializado, destinados a una futura exploración del planeta Marte.

El trabajo incluirá diversas actividades en el desierto de Atacama, donde los “rover” recorrerán sitios en los alrededores del observatorio astronómico de Cerro Paranal, en un área escogida por poseer una superficie similar a la que presenta el planeta rojo.

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Para adelantar detalles de esta iniciativa, un equipo de científicos de la ESA,  encabezado por el ingeniero Michael Woods, visitó recientemente la zona. Durante cuatro días y superando algunas adversidades climáticas como el fuerte viento, los especialistas desarrollaron, sin mayores inconvenientes, tareas como registrar imágenes, comprobar los mecanismos de un drone, estudiar los accesos y características de las áreas previamente seleccionadas para el tránsito de los robots terrestres.

robot2En lo que se refiere a la selección de terrenos y conocimiento del desierto, los científicos europeos incluyen en su equipo al geólogo de la Universidad Católica del Norte (UCN), Dr. Guillermo Chong Díaz, quien cuenta con una amplia experiencia en este tipo de iniciativas. Su trayectoria incluye colaboraciones y trabajos en terreno con diversos robots científicos, tanto de la ESA como de la NASA, y donde la experiencia y el conocimiento del desierto del norte de Chile son altamente valorados por estas instituciones internacionales.

El geólogo de la UCN explicó que su tarea consiste en buscar los sitios y recorridos más adecuados para la circulación de los robots. “Éstos, requieren una serie de condiciones para operar, como cierto tipo de relieves y pendientes, un campo amplio donde se deben cuidar algunos detalles del desplazamiento. Más adelante se considerarán otros aspectos como la presencia de microorganismos o distribución de determinadas rocas y elementos”, resaltó.

El Dr. Chong aclara que en una segunda fase, cuando los robots estén operativos en el desierto con su equipamiento completo, su labor estará centrada en los aspectos geológicos que involucra este tipo de trabajo.

ALTA TECNOLOGÍA    

Las pruebas en el desierto, que tendrán lugar desde septiembre en adelante, incluyen la evaluación de aspectos mecánicos de los robots y de otros equipos, entre los que se incluyen diversas herramientas científicas.

En el futuro, éstos consideran equipos para realizar sondajes, analizar y diferenciar minerales, aparatos de microscopía y detección, cámaras fotográficas y medidores de radiación ultravioleta, entre otros.

robot3En octubre de 2013, la Agencia Espacial Europea realizó con éxito las pruebas de su robot “Bridget” en la misma zona donde este año tendrán lugar las actividades con los nuevos prototipos.

Entre los instrumentos utilizados es esa ocasión, resaltó el radar “Wisdom”, que tiene la particularidad de entregar detalles de lo que se encuentra bajo la superficie. Las ondas emitidas por este equipo penetran la tierra y proporcionan una completa visión de la estructura bajo el suelo. La diferencia con otros radares es que éste puede hacer un completo análisis lo que está por debajo de la superficie.

Los avances de la ESA en materia de nuevos equipos han sido constantes en el último tiempo. La entidad desarrolló y ha probado con éxito un prototipo de drone para ayudar a aterrizar a otros robots diseñados para explorar el planeta Marte u otros cuerpos celestes.

Bajo la denominación de “Dropter”, este aparato ya superó una serie de pruebas en el norte de Alemania, y cuenta con sofisticados sistemas de navegación, evasión de objetos y detección de obstáculos, entre otros equipos.

Éste es uno de los vehículos de exploración más avanzados existentes en la actualidad, y no sería extraño verlo en los parajes del norte de Chile, donde estaría dando los primeros pasos de un camino que lo llevaría en el futuro a los enigmáticos parajes del “planeta rojo”.