La historia detrás del flashmob que el gobierno casi logra censurar

Pintaba para fracaso. El Gobierno Regional obligó a suspenderlo, luego la Injuv dispuso una muestra de karate a la misma hora y lugar que obligó a retrasarlo. A última hora fallaron los cables de audio. Sin embargo, con garra, convicción y entusiasmo, los jóvenes lo sacaron adelante a como de lugar.

Fueron semanas de arduo trabajo ensayando, así como mucha dedicación y creatividad para la confección de sus carteles y vestimentas, las que finalmente se vieron coronadas el pasado viernes en la Plaza Colón de Antofagasta, luego de la realización del nuevo musical de los estudiantes, “regresemos a buscar la educación gratuita”.

Desde horas de la mañana, el ambiente era de nerviosismo en el área Clínica de la Universidad de Antofagasta. Pinturas iban y venían, se armaban las filas, se afinaban los detalles finales. La Intendencia nunca se pronunció entregando autorización para la actividad, pero ya cumplía una semana de retraso. Los jóvenes se expresarían igual, con o sin permiso de los políticos.

“Me quedé hasta las cinco de la mañana pintando mi cartel”, cuenta una estudiante de la UA, mientras se saca fotografías con su obra maestra junto a sus amigos. Hay alegría. Afuera los automovilistas hacen sonar sus bocinas en señal de apoyo.

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La “funa” del gobierno

Son las 12 del día, la amplificación ya se encuentra instalada. Pero entonces los estudiantes se enteran que el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv), dirigido por la misma persona que señaló la existencia de “celulas terroristas” entre los estudiantes,  tuvo la idea de realizar una muestra de karate, justo a la misma hora y en el mismo lugar. Estalla la molestia, pero el “no nos dejemos provocar” termina ganando. “Nosotros somos los pacíficos, ellos los violentos” es la consigna que más se repite.

A las 1 de la tarde, los estudiantes inician la marcha, luciendo sus vestidos de “chicas yeyé” y sus chaquetas de John Travolta por el centro. En La Plaza Colón todos los esperan. Orgullosos padres, madres, hermanos, abuelitos y abuelitas. También las cámaras. Es una verdadera gala donde la consigna es una muy clara:  Educación Gratuita para las generaciones futuras, no más deudas millonarias , que importe más la vocación que la plata, que los turbios negocios de los políticos no pesen más que la voz de protesta de los ciudadanos.

Comienza el musical

Con carabineros rodeando la escena, comienza a sonar la música y todos saltan a la “pista”. La ejecución fue perfecta. Sin embargo, cuando sonaban los acordes finales de un tema sesentero, la música se corta de pronto, seguida por un multitudinario “oh” entre los asistentes.

Los jóvenes no se desesperaron y se mantuvieron coordinados. Entonces los cortes siguen. Algunas caras muestran desesperación, otros reclaman directamente un atentado del Gobierno Regional que no obstante, no se logró confirmar como tal. Pero “había que seguir hasta el final”, contaría luego un estudiante. Y eso hicieron. Terminó de sonar “The Wall” de Pink Floyd, que casi nadie logró escuchar por las fallas de audio.

Pero el mensaje que si entendieron muy bien todos, fue cuando un grupo de engalanados “funcionarios del imperio del lucro“, se abalanzaron sobre los jóvenes con palos. De fondo se escuchaban las proclamas de la junta militar en 1973. Tambien las palabras de Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet, concluyendo con Piñera diciendo que “la educación es un bien de consumo”.

Una cartulina gigante con la palabra “Gane”, aludiendo a la rechazada propuesta del gobierno, así como una constitución de la dictadura militar, fueron destruídas entre risas jóvenes y aplausos de padres orgullosos.

Entonces la música se detiene y con sus manos, los estudiantes logran el ritmo de “We  Will Rock You”, mientras cantan “Por la Educación Gratuita, Chile nos necesita“. Entonces la épica manifestación estudiantil concluye al ritmo de los aplausos y los vivas. El esfuerzo valió la pena, lo nuevo vence a lo viejo, los estudiantes vencieron a los políticos una vez más.

Una jornada de anécdotas

Para la anécdota quedará que Andy Williams, uno de los coordinadores del musical, felicitó a este diario junto a otros medios como El Nortero, por su cobertura sin caer en fanatismos oficialistas. Una vez concluídas sus palabras, los jóvenes decidieron repetir la coreografía, esta vez con menos público y medios de prensa. Esa ejecución fue la que no apareció en la mayor parte de los canales de televisión, pero si quedará para la historia gracias un documental que prepara un grupo de connotados realizadores audiovisuales Antofagasta, quienes también editaron el video presente en esta nota.

Punto aparte merece el actuar de un querido perro callejero, que se abalanzó contra uno de los integrantes del “imperio del lucro”, mientras “golpeaban” a los estudiantes, hecho que también quedó registrado en video y es tema obligado para todos los que bailaron.

Video de Rapueblo en Youtube