Calameños en férrea defensa de la estación de trenes

Estación_2Pese a que en los últimos días organismos como la Seremi de Vivienda y Urbanismo se han abierto a la posibilidad de mantener el añoso edificio de la estación de trenes en su lugar, la presión ciudadana continua, pues se piensa en la defensa del casco histórico.

Correr varios metros y girar su posición original fue en un comienzo la solución para que el edificio de la estación de trenes no alterara el proyecto de la ampliación de la Avenida Balmaceda en su segunda etapa, idea que lideró en su momento la Seremi de Vivienda y Urbanismo de la región; una fórmula que encontró una fuerte oposición tanto en el municipio como en la ciudadanía, pues implicaría afectar seriamente el patrimonio histórico de la comuna.

Hoy, la propia Seremi del MINVU (Ministerio de Vivienda y Urbanismo), ante los innegables argumentos técnicos y dado el clamor popular, se han abierto a la posibilidad de mantener el añoso edificio en su lugar, allanándose a la modificación del proyecto vial original; sin embargo, la presión ciudadana continua, puesto que se piensa en la defensa del denominado “Casco Histórico” de la Capital Loína.

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Es así como han surgido diversas opiniones a favor de mantener el recinto en su lugar original, es el caso del escritor y miembro del Consejo Lingüístico Quechua, Miguel Urrelo, quien asegura que el edificio de la estación de trenes debería quedar en su lugar y darle un uso cultural. Urrelo criticó lo que a su juicio es un mal uso de la información: “Las gestiones que hacen algunas personas que se aprovechan del tema, yo estoy exento de eso, no estoy con unos concejales que andan reclamando, en ningún caso, pero si estoy de acuerdo en que debería quedar como patrimonio y de preferencia para uso cultural”, afirmó.

Opinión similar expresó Osvaldo Rojas, director del Museo de Historia Natural de Calama, quien explicó que la estación de trenes guarda un valor patrimonial fundamental para la ciudad,, puesto que el progreso de la ciudad estuvo ligado siempre al ferrocarril, “cuando el ferrocarril llega a esta zona, cuando comienzan las actividades agrícolas, ganaderas y sobre todo con el salitre y posteriormente la explotación del cobre, se aglutina una gran cantidad de personas y el eje que movió toda esta economía fue el ferrocarril”, comentó.

Osvaldo Rojas, aseguró que la estación de trenes representa uno los últimos vestigios de la formación de la ciudad y añadió: ”Estimo que cuando se mueven los edificios a otro sector, estos pierden un poco su valor emblemático, que significa estar emplazado en el lugar donde se originó”, sentenció.

En tanto, la Concejala Dinka López Durán, dijo que mantener el edificio de la estación en su sitio es una lucha muy importante, puesto que se trata de una construcción que data desde los años mil ochocientos, “ es uno de los edificios más antiguos de Calama, junto con el de la escuela D48 y nosotros como calameños debemos cuidarlo y protegerlo tal cual esta, porque no ha tenido ninguna modificación en su infraestructura a lo largo de los años, han pasado terremotos, lluvias y el edificio sigue igual y representa la identidad de todos los calameños”, dijo.

La concejala López, enfatizó eso sí, que la defensa de la estación se refiere al edificio y no a la línea férrea que atraviesa y corta la ciudad en dos, tema en el que está por su traslado.

Finalmente, Miriam Bolados Torres, presidenta de la Agrupación de Hijos de Chuquicamata, aboga por la unidad de los calameños para la defensa del edificio, “ya es hora que los calameños defiendan su identidad, patrimonio y arraigo; no podemos permitir que gente que no vive acá altere a su antojo la ciudad”, concluyó.