Llega la campaña sucia a un año de las municipales

Lo más preocupante junto con las malas intenciones de quienes están detrás de estos rumores que dañan la actividad política y el debate sano e informado, es que efectivamente existen personas que se dejan llevar por las afirmaciones y a la hora de votar, en lugar de optar por las ideas, propuestas o proyectos, terminan decidiendo bajo la influencia de informaciones falsas y malintencionadas.

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Todavía falta más de un año para las próximas elecciones municipales, pero la campaña ya parece estar desatada, considerando las recurrentes designaciones de candidatos por parte de algunos conglomerados políticos mediante los medios de prensa. Afortunadamente todavía las calles de las ciudades no están plagadas de carteles con promesas, pero hizo su llegada algo todavía peor: La campaña sucia.

Es así como rumores, descalificaciones y ataques personales que en algunos casos rayan con lo delictual, son los que parecen tomarse las redes sociales en los meses previos a la elección y por el momento, los principales afectados y quienes corren con desventaja son los actuales alcaldes.

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Así sucede en Antofagasta, donde la circulación en las redes sociales de una fotografía que supuestamente muestra a la alcaldesa de Antofagasta, Karen Rojo, junto a su ex asesor, Sebastián Quinzán, ha dado origen a toda clase de rumores en contra de la edil, la mayor parte de ellos sin argumento alguno, con contenido irreproducible e incluso con fotos trucadas de índole sexual que perfectamente podrían dar origen a acciones legales. Todo ello, a la par que la Alianza decidió restarle su apoyo y poner sus fichas en el ex alcalde designado por Pinochet, Manuel Rojas (UDI).

En Calama, el Alcalde de esa comuna, Esteban Velásquez, tampoco se ha salvado de los rumores y descalificaciones en redes sociales. De esta forma, circulan en grupos de Facebook comentarios con acusaciones durísimas, insultos e incluso comentarios con un claro carácter racista. Ello sin contar con que el año 2012 su propia casa fue víctima de un cobarde ataque por parte de desconocidos.

No cambia demasiado el panorama en Tocopilla, donde un falso perfil de Facebook lanza casi a diario toda clase de ofensas y acusaciones sin pruebas en contra del Alcalde de esa comuna, Fernando San Román, del cual se hacen eco también algunos usuarios de dudosa procedencia e incluso una radio local. Todo ello a la par que algunas cúpulas de partidos políticos de la Nueva Mayoría optaron por designar a dedo un candidato de ese sector político, quien aún no ha sido anunciado, para competir contra el actual edil, quien es independiente pero simpatiza con el Partido Progresista.

Sin embargo no solo en las municipales aplica la campaña sucia, sino también en otras elecciones. Un caso paradigmático es el que afectó al ex candidato a Diputado por Calama, Cristian Cuevas (PC), a quién se le denostó por su opción sexual y acusó de apropiarse de bonos de los contratistas. Un rumor que resultó ser completamente falso como se demostró después, pero que encendió entre algunos loínos y a la larga le restó los votos suficientes como para que Marcos Espinosa (PRSD) y Felipe Ward (UDI) pudieran repetirse nuevamente el plato como parlamentarios de la zona.

Lo más preocupante junto con las malas intenciones de quienes están detrás de estos rumores que dañan la actividad política y el debate sano e informado, es que efectivamente existen personas que se dejan llevar por las afirmaciones y a la hora de votar, en lugar de optar por las ideas, propuestas o proyectos, terminan decidiendo bajo la influencia de informaciones falsas y malintencionadas.

Rumores que en lugar de la inteligencia o el buen juicio, apelan directamente a la economía del pensamiento con conservadurismo moral, racismo, xenofobia y homofobia como características principales para desacreditar a figuras públicas o generar confusión en torno a su mensaje, además de tener en común el uso del fotomontaje de fotos actuales o antiguas junto con la descontextualización de hechos.

Una clara muestra de la peor cara de las redes sociales, que promueven una mayor horizontalidad en la comunicación, pero también otorgan las mismas facilidades a usuarios que desean promover campañas de ayuda humanitaria o causas sociales y a quienes no desean otra cosa más que desinformar para obtener ventajas políticas.

La tarea pendiente que queda a las autoridades para responder al ataque de estos “trolls” es la educación y establecer canales de comunicación e información más directos, mientras que para la ciudadanía su mejor arma es elegir aquel candidato que más se acerque a sus ideas en lugar de aquel de los personalismos, además de fijarse siempre en la fuente de la información. No es lo mismo un meme que una noticia con información contrastada. En las redes sociales, no siempre el río suena porque trae piedras. A veces hay malintencionados que causan sonido deliberadamente.