Dueños de las micros ganan más de 60 mil pesos diarios sin mover un dedo

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AMARRETES – Pese a que recibieron dinero, los empresarios dueños de microbuses se niegan a  pagar más a los choferes.

¿Imagina recibir 60 mil pesos diarios (o casi dos millones mensuales, si lo prefiere) sin mover un dedo? Esa es la ostentosa e insólita realidad de quienes no necesitan mayores estudios ni esfuerzo para ganar dinero. Ser dueño de una micro es hoy por hoy, la ocupación soñada en Antofagasta.

El anunciado paro de actividades por parte de los choferes del TransAntofagasta a contar de este martes, sigue evidenciando la profunda crisis que vive el alicaído sistema de transporte público regional y también pone en duda la legitimidad de ADUTAX, únicos beneficiados con este sistema de transporte que continúa generando millonarias ganancias a un grupo de personas que se benefician a costa de los antofagastinos y el trabajo de los choferes.

Y es que la cotidiana realidad que viven los estudiantes a quienes las micros simplemente “no les paran”, las dueñas de casa incómodas dentro de máquinas en estado mecánico deplorable, o los trabajadores que se ven expuestos a robos producto de la falta de locomoción, contrasta notablemente con la vida de comodidad que pueden llevar adelante muchos de los dueños de los taxibuses, quienes tienen asegurada la llegada de dinero proveniente del esfuerzo ajeno.

De acuerdo a las cifras emanadas del Gobierno Regional de Antofagasta, los dueños de las micros recibieron más de 3.000 millones de pesos pagados con recursos de todos los antofagastinos, con el fin de que desistieran de aumentar las tarifas y dejar de aceptar la Tarjeta Nacional Estudiantil, tal como amenazaron durante el mes de marzo.

No obstante, y en un acto que genera suspicacias y críticas, siguen cobrando día a día más de 50 mil pesos a sus choferes para que puedan conducir los taxibuses, además de cobrarles el Petróleo, dejando a familias completas en serios problemas y generando las condiciones para un paro de actividades por parte de los choferes que se llevará a cabo a contar de este martes.

Los dueños de las micros y su vida del oso, los choferes desesperados

El Diario de Antofagasta salió a recorrer las calles de la capital regional y pudo conocer in situ esta realidad que se transforma en la injusticia diaria a la que se ven sometidos los choferes de las micros por parte de los dueños de los taxibuses, una injusticia que tiene dos caras: La comodidad e intransigencia por parte de los dueños, la desesperación y molestia por parte de los choferes, hecho que a veces termina redundando en su carácter y en la seguridad de los pasajeros.

Todos los días debemos pagarles 52 luquitas al dueño para poder manejar la micro. Súmale los 40 mil en Petróleo que debemos ponerlo nosotros. Al final, trabajando todo el día, nos quedan unas 10 o 12 lucas para llevar a la casa. Así no se puede vivir“, comenta el conductor de un taxibus de la linea 112, cuyo nombre mantendremos en reserva para evitar las represalias por parte de los empresarios de ADUTAX.

Esto, porque a la responsabilidad del gremio empresarial en la generación de las condiciones  necesarias para este colapso del Transporte Público, se suman también serias irregularidades no fiscalizadas por el Gobierno Regional en materia de legislación laboral. Conductores sin contrato de trabajo ni derechos laborales, turnos tediosos y mal pagados además de amenazas en contra de los conductores. Todas, situaciones que afectan directamente a los conductores, pero también indirectamente a los pasajeros.

En efecto, el vocero de los choferes de Taxibuses, Juan Carlos Barría, manifestó a El Mercurio de Antofagasta que las amenazas provienen “no sólo de los dueños de las micros, sino también de ADUTAX. Los choferes están inquietos porque las advertencias son serias, donde incluso se habla de perder sus trabajos si se suman al paro“, indicó.

Ante esta situación, muchos de los choferes de las micros estan pensando emigrar a otras ciudades, mientras que los antofagastinos se preparan para un día difícil sin locomoción colectiva más que los taxis, hecho que pone de relieve la necesidad de crear un sistema de transporte público justo, seguro y estable para los antofagastinos.

Ningún empresario de ADUTAX estuvo disponible para entregar una explicación respecto a las razones que los llevan a mantener la misma cuota diaria a los conductores, pese al grave problema social que desencadena su decisión.