Jóvenes de Antofagasta visitaron Oásis de Niebla en Paposo en jornada de Educación Ambiental

La ruta contempló un recorrido por las quebradas Peralito, El Rincón y Bandurrías, donde encontraron un maravilloso salto de agua que asombró a los participantes

Paposo (8)En el desierto más árido del mundo, paradójicamente un vergel deslumbra a sus visitantes, nos referimos al oasis de niebla de Paposo, que en idioma Kunza significa “Lugar de las aguas cristalinas”, ubicado en la cordillera costera donde florece y brotan los manantiales, albergando biodiversidad considerada única en el mundo, el cual fue recorrido este sábado por un grupo de 35 jóvenes, como parte de un circuito medioambiental organizado por el municipio a través del programa Antofagasta Joven y el valioso apoyo de la agrupación Caminantes del Desierto.

La ruta comenzó muy temprano, realizando la primera parada en Quebrada Peralito, espacio natural que sorprendió por su abundante vegetación y el canturreo de las aves silvestres que habitan en este lugar, más tarde, el recorrido prosiguió con destino a sector conocido como El Rincón, y posteriormente, Quebrada Bandurrías, donde un sorprendente salto de agua maravilló a los jóvenes que atónitos observaban la cascada y al mismo tiempo se les explicaba la importancia de cuidar estos increíbles paisajes que vale la pena conocer, admirar y por sobre todo, preservar para las generaciones venideras.

En este contexto, el Coordinador de Antofagasta Joven, Eduardo Videla, destacó la consciencia y los conocimientos que adquieren los jóvenes en este tipo de iniciativas, “el objetivo de estos viajes es la Educación Ambiental, los jóvenes no conocen estos lugares que son hermosos y queremos enseñarles lo que existe en la segunda región, la vegetación y las  especies silvestres que habitan, para que en un futuro se conviertan en actores relevantes de protección de estos sitios, nuestra intención como municipio es profundizar y convertir estas salidas como actividades permanentes”, sostuvo.

Publicidad

Al respecto, el presidente de la agrupación Caminantes del Desierto, Mauricio González, recalcó la necesidad de educar a los jóvenes en flora y fauna bajo la premisa que “nadie cuida lo que no conoce”, “creo que siempre ha sido nuestra taréa acercarnos a la juventud y mostrarles que Antofagasta tiene un montón de oportunidades, de lugares, no solo para disfrutar y recorrer, sino que para aprender, conocer y desarrollar el intelecto, que lo hagan los niños y los repliquen los jóvenes, queremos que estos lugares que son hermosos los conozcan, que aprendan a valorar, a disfrutarlo y que sepan que no todo es minería en esta región”.

En cuanto a biodiversidad, en el sector costero de Paposo existen numerosas especies de avifauna y algunos reptiles asociados, en tanto, hacia el interior, en las cimas, quebradas y laderas del cordón montañoso, es posible encontrar especies de mamíferos, roedores y reptiles, que se encuentran condicionados a la existencia de los sistemas vegetacionales.

Entre estas especies se registran Guanacos (Lama guanicoe), Zorro culpeo (Pseudaloex culpaeus), Zorro chilla (Pseudalopex griseus), roedores como el Lauchón orejudo (Pyllotis darwin), y reptiles como la Lagartija del género Liolaemus y anfibios como el Sapo de Rulo, (Bufo atacamensis).

Asimismo, las cactáceas impresionan por sus formas, algunas parecen verdaderas esculturas: encontrándose columnares (quiscos), esférica (santulones y neoporteiras) o segmentadas (gatitos y guillave). Sus frutos han servido de alimento para las primeras comunidades de la costa y sirven de refugio para roedores y reptiles.

No obstante, a pesar de todas estas notables características que hacen única a Paposo, en la actualidad no posee la categoría de Reserva Nacional y sólo se le considera como un Sitio Prioritario para Conservación, el cual encanta al recorrerla y atrapa con sus distintos colores y aromas.