Universitarios de Antofagasta preparan resguardo de valiosos geoglifos de Chug Chug

02 geoglifosUbicada en la comuna de María Elena, Región de Antofagasta, la zona de Chug Chug cuenta con una de las mayores concentraciones de geoglifos de arte rupestre en Chile (más de 500 de ellos), siendo considerada asimismo como la tercera a nivel mundial en su tipo.

Aunque las condiciones naturales del desierto de Atacama son favorables para la conservación patrimonial, el sector está expuesto a las acciones destructivas de personas que circulan en vehículos sobre las figuras.

Durante las últimas décadas la situación ha empeorado, por lo que el gobierno regional solicitó al Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad Católica del Norte (UCN) la formulación de un plan para proteger el lugar, apostando por su conservación y el fomento del turismo.

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En el marco del proyecto “Habilitación de infraestructura turística en Chug Chug”, la autoridad pidió la planificación de alternativas con el propósito de favorecer el incremento turístico, específicamente en la zona de geoglifos, donde se pueda proyectar instalaciones que favorezcan la estadía, tanto de las personas que pernoctarán, como de los visitantes.

El desafío lo tomaron los estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil de la UCN, Cherie Claros Toutin, Guillermo Véliz Vásquez y Álex Rojo Avendaño, bajo la modalidad Capstone Project, la que consiste en la realización de un trabajo de título en torno a un proyecto gestionado y desarrollado en conjunto con una institución o empresa, así como con la universidad, lo que asegura la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos por los estudiantes.

En este sentido, los jóvenes vieron la necesidad de reemplazar las instalaciones existentes y para ello proponen hacer una obra que tenga instalaciones con servicios básicos y otro tipo de infraestructura para recibir a los turistas, a la vez de mejorar el entorno con áreas verdes.

Junto con esto, destacan que además se trata de una zona con certificación Starlight (de cielos privilegiados para la observación astronómica), por lo que las construcciones deben evitar la contaminación lumínica.

BIEN NACIONAL

Chug Chug se ubica a 35 kilómetros de Calama, en el km. 50 de la Ruta 24 que une María Elena y la capital loína. El tipo de arte rupestre presente en el lugar se estima que fue desarrollado entre los años 1000 a.C. y 1550 d.C.

Dada la importancia de este arte para las actuales y futuras generaciones, la Fundación Desierto de Atacama, con el apoyo de la comunidad indígena aymara de Quillagua y la comunidad indígena atacameña de Chunchuri, ingresaron  en enero de 2015 una solicitud al Ministerio de Bienes Nacionales para que el lugar sea declarado un bien nacional protegido.

En la actualidad, en Chug Chug existen estructuras provisorias que fueron habilitadas por la fundación y las comunidades indígenas.

PROPUESTA

En el detalle de las ideas planteadas por los estudiantes de la UCN, quienes realizarán estudios hidrológicos y de mecánica de suelos, se cuenta infraestructura para la recepción de visitantes, como una cafetería, sala de interacción e interpretación, oficina y sala de reunión destinada a las comunidades y a la Fundación Desierto de Atacama. Además, habitaciones con baños para las personas que resguardan el lugar y para los visitantes, así como también incluye una sala de primeros auxilios y estacionamientos.

Las obras consideran una red de agua potable y alcantarillado, suministro eléctrico mediante paneles solares, y un mejoramiento en el camino que une la recepción con el mirador que se utiliza actualmente. Este último también debe ser intervenido.

APORTES

Los jóvenes universitarios, procedentes de Calama y María Elena, iniciaron el anteproyecto durante el segundo semestre académico de 2017, para finalizar en el primer semestre de 2018.

Álex Rojo destacó la cercanía que han tenido con las comunidades y la Fundación Desierto de Atacama, lo cual contribuyó al desarrollo del anteproyecto. Para Cherie Claros, en tanto, este trabajo les aporta un gran crecimiento, por tratarse de una iniciativa cercana a la realidad y que contribuye a conocer las necesidades de las comunidades.

Mientras, Guillermo Véliz señaló que es importante que a través del Capstone Project se puedan materializar ideas orientadas a la cultura, el patrimonio y que contribuyan al resguardo de sitios como Chug Chug.