Renuncias y “sueldos fantasma”: El terremoto que sacude al Hospital Clínico de la Universidad de Antofagasta

Altos directivos y médicos optaron por desvincularse del proyecto debido a las graves irregularidades detectadas por Contraloría tales como pérdida de equipos, pagos irregulares, además de la contratación en funciones "fantasma" de familiares y cercanos a políticos con sueldos millonarios.

Un verdadero terremoto vive por estos días la administración del proyecto de Hospital Clínico de la Universidad de Antofagasta, emplazado en el edificio del ex Hospital Regional.

Durante la última semana, altos directivos y médicos del establecimiento -que actualmente permanece virtualmente inoperativo y sin atender público general- han presentado sus renuncias desvinculándose del proyecto, debido a la molestia y desconfianza generalizada entre los facultativos por la mala administración del recinto, tal como indica una auditoría de Contraloría que dio a conocer en exclusiva El Diario de Antofagasta, la cual reveló la desaparición de equipos médicos, mal manejo de recursos públicos y pagos directos injustificados, entre otras graves irregularidades.

Entre los directivos que presentaron sus renuncias al Hospital Clínico se encuentran el doctor Ricardo Sepúlveda, quien integra además el Colegio Médico, el doctor Mario Cariaga y el doctor Alex Arroyo, precisamente quienes conformaban el “brazo médico” del proyecto, por graves diferencias con el “brazo administrativo”, que sería el principal responsable de las decisiones cuestionadas por Contraloría.

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Si bien no se ha conocido públicamente la razón de las diferentes renuncias, trascendió que existiría una molestia entre los facultativos y funcionarios de salud por la forma en que se ha administrado el proyecto, considerando la ya conocida pérdida de equipos médicos y la realización de millonarios gastos en contratación de servicios externos, pese a lo cual el recinto asistencial no está en condiciones para atender público, no contando con un pabellón equipado, manteniendo los box del primer piso en mal estado los pisos 2 al 7 en estado de abandono.

SUELDOS “FANTASMA”

Sumado a lo anterior, la molestia entre los funcionarios y profesionales de la salud apunta a la constante carencia de recursos para inversiones en el área salud, que contrasta notablemente con la contratación de cerca de 25 personas en el área administrativa que han recibido sueldos millonarios a pesar de la inactividad del recinto médico, tal como informaron a este diario ex funcionarios del recinto, quienes indicaron que en varios casos las labores se limitaban a marcar tarjeta y sentarse a contar historias de terror sobre supuestos hechos paranormales en los pisos superiores del hospital, que se encuentran cerrados y en estado de abandono.

A lo anterior se suma a que varias de estas personas son familiares o mantienen estrechos vínculos con políticos que impulsaron el traspaso del edificio del antiguo Hospital Regional a una corporación privada, lo cual mantiene en alerta al Consejo Regional (CORE).

Entre estas personas figura Zamir Nayar, quien fuera Director del Servicio de Salud de Antofagasta al momento de la entrega del antiguo edificio del Hospital y su equipamiento, asumiendo posteriormente como Director General del Hospital Clínico de la Universidad de Antofagasta con una remuneración cercana a los $5 millones, también el caso de la periodista Kathy Molina (quien fuera cónyuge de Nayar) con una remuneración cercana a los $2.5 millones de pesos, o el caso de Vicky Gutiérrez, quien fuera Jefa de Análisis y Control de Gestión del Gobierno Regional al momento de concretarse el traspaso del edificio y bienes, asumiendo luego como Asesora de Gestión de Calidad del Hospital Clínico con una remuneración mensual que bordearía  los $3 millones de pesos. Todo ello a pesar de que el hospital no estuvo atendiendo público al no contar con resolución sanitaria y por tanto las funciones, de existir, serían muy limitadas.

Cabe destacar además que la Asesora de Gestión de Calidad de un hospital sin pacientes, mantiene un vínculo familiar de primer grado con políticos impulsores del proyecto, al ser cónyuge del ex concejal Jaime Araya y cuñada del Senador Pedro Araya, uno de los máximos defensores de que el edificio del hospital público se entregara a un privado intercediendo incluso ante la Presidenta Michelle Bachelet, lo cual puede abrir una nueva arista política a este caso.

La permanencia de estos funcionarios administrativos fue controvertida por diferentes facultativos médicos de la ciudad, quienes al conocer que el Hospital no entraría en funciones durante la fecha prevista, optaron por tomar la decisión ética de poner término a sus contratos con el fin de no recibir sueldo por funciones que no realizarán.

Según pudo recabar este medio, durante el próximo lunes se realizaría una nueva reunión de directorio con el fin de determinar el rumbo a seguir en el proyecto, mientras se acrecientan las voces pidiendo que el recinto sea intervenido y puesto nuevamente a disposición de la red pública de salud.