Decidieron sellar su amor y casarse en el área de medicina del Hospital Regional de Antofagasta

Cuando el amor llama no hay nadie que detenga ese vínculo. Así fue como se cumplió el sueño de Luis Flores Vásquez de 68 años y Edith Carvacho Carvacho de 42 años. Él, oriundo de Maria Elena, ella de Rengo, quienes se conocieron hace 16 años y decidieron dar el sí ante el juez de paz del Registro Civil, ante cientos de testigos enfermeras, médicos y autoridades de salud que estuvieron presentes durante la ceremonia.
La boda civil tuvo un tinte especial, ya que Luis Flores llegó hace 16 días con una infección al pulmón, contó a los medios de comunicación presente, y para él fue muy especial, ya que concretó un anhelo de años. “Convivimos hace más de 16 años y yo me le declaré en el hospital, me dio una corazonada de casarme aquí. Estoy agradecido ya que el matrimonio supero todas mis expectativas, muy hermoso toda la ceremonia muy agradecido del equipo médico del Hospital Regional”.

Luis Flores trabajaba en los colectivos 303, lugar donde conoció a Edith. Fue amor a primera vista, el destino los reencontró dos veces y de ahí no separan más hasta que nació su hija Dayana, fruto de esta linda historia de amor.

“Me tomó de sorpresa, su pedido de mano es concretar es cerrar una etapa y empezar otra, cuando hay amor verdadero una relación larga es manera de formalizar con muchas situaciones difíciles sobrellevándola entre los dos”. Dijo Edith Carvacho la feliz esposa.

Tras formalizar su matrimonio y colocarse las argollas, los novios en un ambiente más privado concretaron el ritual de la arena de hace más de 5 mil años, vertiendo la arena en un recipiente vacío que simboliza todo lo que los novios han vivido quedando mezclado para siempre.

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La wedding planner Lorena Cortés, quien organizó la boda, expresó durante el ritual, “ A partir de hoy todos los buenos deseos de cada uno de los que estamos aquí son para ustedes, estarán unidos para siempre, que premie siempre en sus vidas el respeto y la complicidad y el amor que se han tenido desde la primera vez que se vieron”.

El director del Hospital Regional, Ricardo Salazar Cabrera, señaló que:“es un sentimiento de alegría, es una actividad que marca un acto de humanidad, la cercanía con nuestros usuarios nos brinda energía para continuar día a día”.