Intendente de Antofagasta sale a culpar a los vecinos por trágicas cifras del coronavirus en la región

"Estamos llegando a números muy complejos y aquí no hay otra explicación que no tener un autocuidado" dijo el representante del Gobierno, Edgar Blanco. La región sumó 300 nuevos casos en un día y llega a 93 fallecidos, con inminente colapso sanitario. Cuarentena en Calama está vigente recién desde el 9 de junio y en Antofagasta se aplicó solo entre el 3 y el 29 de mayo, solo en radios urbanos y sin incorporar a población flotante en faenas mineras e industrias.

La región de Antofagasta sumó 300 casos de coronavirus en un solo día, cuatro fallecidos en Antofagasta y 2 en Calama, las cifras más altas de contagios desde el inicio de la pandemia, dando cuenta de la situación cada vez más crítica en la región producto de la no adopción temprana de medidas para evitar la transmisión del virus, lo cual tiene al país en el lugar 9 a nivel mundial con 231.393 casos.

Cifras que tienen al país muy cerca de superar a Italia, si bien en el caso del país europeo este ya bajó la curva de contagios, a diferencia de Chile donde se mantiene la transmisión del virus, por lo cual se mantiene la alta demanda de servicios hospitalarios, los cuales en la región ya dan muestra de un inminente colapso.

Durante la presente jornada, el Intendente de Antofagasta declinó referirse a la crítica situación de las camas UCI en la región, las cuales de acuerdo al balance del jueves 18 de mayo del Ministerio de Salud, solamente llegaban a 6 para toda la región, todas en la ciudad de Antofagasta y ninguna en la ciudad de Calama.

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INTENDENTE RESPONSABILIZA A LA POBLACIÓN

Consultado al respecto en rueda de prensa, la autoridad regional se refirió solamente a la ocupación de camas críticas (que suma las camas UTI y camas UCI) las cuales de todos modos llegan a un altísimo 88%, sin referirse respecto al desglose de estas y cuantas corresponden a camas UCI (cama crítica con ventilador mecánico) y UTI (cama crítica sin ventilador mecánico).

No obstante, reconoció que la situación es compleja y que se están haciendo esfuerzos por habilitar más camas en los hospitales, frente a lo cual responsabiizó a los vecinos.

La gente no entiende la gravedad de lo que está pasando (…) no sé qué más están esperando para entender que tienen que quedarse en su casa. No podemos esperar nuevamente una cuarentena para Antofagasta“, señaló el representante del Gobierno en la región.

Estamos llegando a números muy complejos y aquí no hay otra explicación que no tener un autocuidado” indicó, endosando de esta forma la responsabilidad a la población y desligándose de las críticas por la adopción de medidas insuficientes y tardías en la región.

SITUACIÓN CRÍTICA Y MEDIDAS INSUFICIENTES

Actualmente los casos en la región de Antofagasta suman 5.828 en total, con 93 personas fallecidas. No obstante, solo la comuna de Calama se encuentra en cuarentena en la región, con un excelente cumplimiento de los ciudadanos, luego que la medida se aplicara desde el 9 de junio, tras reclamos de los vecinos, autoridades locales y especialistas, que solicitaron la medida durante meses cuando los casos eran bajos, pero que solo se decretó como una reacción cuando el número de contagios registró un aumento explosivo.

Misma situación que ocurrió en Antofagasta y Mejillones, donde incluso hubo protestas y bloqueos en los accesos de la comuna cuando se registraron los primeros casos exigiendo cordones sanitarios, pero la cuarentena se decretó recién el 3 de mayo cuando ya había un fuerte aumento de casos, extendiéndose hasta el 29 de mayo con un mayoritario cumplimiento de la comunidad, pero la medida fue levantada a pesar de que los casos seguían en alza y se reconocían por parte del gobierno los primeros errores y desfases en las estadísticas.

CUMPLIMIENTO DE LA COMUNIDAD

Durante el tiempo en que se han realizado cuarentenas en la región, gran parte de la comunidad cumplió y realizó esfuerzos por realizar confinamiento, pero otra gran parte tuvo que salir de todos modos a trabajar por cuanto además de no entregarse soluciones para quienes dependen de sus ingresos diarios (salvo mediáticas entregas de cajas de alimentos), en todo momento continuaron operando no solo los servicios básicos, sino también la actividad industrial, portuaria y minera. Esta última, aprobada por las autoridades a pesar de no ser considerada un servicio crítico, otorgando permisos especiales que causaron largos atochamientos y aglomeraciones en los accesos de las ciudades y también en los aeropuertos, producto de la conmutación laboral con miles de trabajadores que entran y salen desde la región en función de los turnos mineros.

En este sentido, los contagios en la minería siguen al alza, según denuncian los sindicatos mineros de Chuquicamata, frente a lo cual el Intendente Edgar Blanco aseveró que le preocupan más los contagios al interior de los radios urbanos de las propias ciudades, minimizando una vez más, como viene haciendo desde marzo, el riesgo de focos al interior de los lugares de trabajo y contagios de personas provenientes de otros puntos del país, como también que no se decreten medidas que aseguren el confinamiento de la población, defendiendo así la mantención de la estrategia del contagio paulatino con cuarentenas dinámicas y selectivas, modelos que según reconoció el ex Ministro de Salud Jaime Mañalich, “se derrumbaron como castillos de naipes“.