Antofagasta: Fiscalizaciones en cementerios de mascotas detectó riesgo sanitario para la población

La Seremi de Salud, Rossana Díaz, ofició a reparticiones públicas para acciones de mitigación en cementerios de mascotas en La Chimba y Peñablanca, por presentar inminente riesgo sanitario.

Debido a las denuncias de vecinos por malos olores provenientes de los cementerios irregulares de mascotas, ubicados en La Portada (camino hacia La Rinconada de Juan López), humedal La Chimba y frente a la población Peñablanca, fiscalizadores de la Unidad de Zoonosis concurrieron a dichos sectores para evaluar y verificar la situación sanitaria.

Con respecto al sector La Portada, se trata de un cementerio de gran envergadura aunque retirado de la ciudad, situación que, según los profesionales de la Seremi de Salud, no implicaría un riesgo sanitario inminente para la población, quién indicó que “no se evidencian malos olores, vectores, ni moscas, no siendo un peligro actual para la salud de las personas por no estar en zona poblada”.

Pese a lo señalado, la autoridad advirtió que aunque aún no existe un foco de insalubridad declarado, “sí representan un eventual riesgo para la salud pública de las personas debido a que hay algunas osamentas y pelajes de animales descubiertos”.

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Por su parte, los cementerios ubicados en el radio urbano de la ciudad de Antofagasta, específicamente en el humedal La Chimba y sector Peñablanca, presentan una situación distinta y es importante mencionar que estos presentan olor a descomposición y a su vez se observan osamentas en superficie y en lugares con flujo de personas.

“Esa es una situación que nos preocupa y por la cual iniciamos las gestiones pertinentes con los organismos públicos -de acuerdo a la ubicación territorial donde se encuentran emplazados-, con la finalidad de mitigar y eliminar el riesgo sanitario detectado”, adelantó la Seremi.

Recomendaciones

Para quienes han sufrido la pérdida de sus mascotas es importante recordar que para darle sepultura deben escoger sitios cerrados, que cuenten con un responsable y se impida el ingreso de otros animales, evitando así el uso de lugares de tránsito público.

Además, la autoridad sostuvo que la sepultura debe ser de más de 1 metro de profundidad, mientras el largo y ancho de la tumba debe ser acorde al tamaño del animal.

“Asimismo, se debe utilizar cal viva para acelerar el proceso de descomposición de los tejidos blandos y así evitar la emanación de malos olores que resulten atractivos para otros animales y favorezcan el desentierro. Hay que cubrir totalmente el cadáver, evitando exponer partes del cuerpo al exterior y para la población evitar el contacto con restos orgánicos de animales en descomposición”, concluyó Díaz.