Lejos de la pandemia: Las maravillas ocultas de la ciudad de Antofagasta

La Perla del Norte no sólo es un lugar de transición, también posee lugares únicos y hermosos. Te presentamos cuatro rincones que te encantarán.

Créditos: Alberto Nadgar Rojas

La pandemia por Covid-19 ya lleva más de un año azotando la realidad nacional y Antofagasta no es la excepción. A pesar de que desde el 24 de mayo la comuna se encuentra en la Fase 3 del Plan “Paso a Paso” del Gobierno, la realidad es que disfrutar una tarde en lugares concurridos como playas, centros comerciales, pubs o restaurantes puede no sentirse muy seguro. 

Sin embargo, tanto la comuna como la segunda región en su totalidad, esconden en la naturaleza sitios para poder disfrutar con la familia lejos del riesgo que significa la pandemia, siempre y cuando respetando el autocuidado.

Quebrada Carrizo 

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Una de las maravillas ocultas de la Perla del Norte cuyas postales se dejan caer por montones en redes sociales. Ubicada en el sur de la ciudad, siguiendo la línea del tren camino a La Negra con acceso a la altura del puente en sector Coviefi, se convierte en un sitio de fácil acceso para cualquier persona aventurera que este en busca de algo distinto dentro del urbanismo antofagastino.

Mirador de la quebrada La chimba  

A 15 kilómetros al norte de Antofagasta se encuentra el área silvestre más antigua de la segunda región, en donde según la CONAF se han registrado más de 80 especies de flora vascular nativa. Según el sitio Recuperemoslachimba.cl “Las particulares características climáticas y geográficas del lugar permiten la presencia de esta diversa vegetación, siendo hábitat de gran relevancia para la fauna local, en un ecosistema denominado “Oasis de Niebla” donde destacan aves, reptiles y mamíferos nativos”.  

Dentro de los distintos senderos que existen dentro de este oasis, se encuentra uno de 2.3 km llamado “La Ruta del Mirador”. Este camino ofrece vistas panorámicas desde lo alto de la cordillera de la costa, pudiendo plasmar maravillosas imágenes ante quienes se aventuren a subir a este espacio. Es necesario tener en cuenta que sólo se puede llegar a pie a este sector, debido a que la Corporación Nacional Forestal cerró el paso vehicular. 

Camino del Guanaco 

Uno de los senderos que se encuentran dentro de la quebrada de La Chimba lleva la quebrada del Guanaco. El plus con el que cuenta este lugar, más allá de su flora y fauna, incluso más allá de las aguas internas que es posible encontrar en algunos puntos, son los “glifos” que fueron dibujados en los cerros, de los cuales hasta el día de hoy no se sabe su procedencia o quien los hizo, pero se cree que apuntan a la entrada a otros mundos. Según Los caminantes del desierto, existen cinco de estas figuras en el sector. 

Morro Moreno  

De acuerdo a información entregada por la CONAF, otro oasis de niebla es el Morro Moreno ubicado a 65 kilómetros al norte de la capital regional, el cual alberga 90 especies distintas de flora silvestre y 195 especies de fauna silvestre, algunas endémicas de este lugar. Entre estas “destacan el zorro chilla y gaviotín chico. Hacia la costa es posible observar al pingüino de Humboldt, chungungo, el lobo fino austral, entre otros”. 

Si bien esta locación no es de tan fácil acceso como las demás, ya que es necesario transportarse en vehículo para llegar, es un paquete completo debido a que las antenas de cerro moreno son una ruta de 6.9 km de largo que ofrecen vistas panorámicas y se encuentran cerca de lugares como el Balneario Juan López o la Isla Santa María, por lo que es apto para el turismo y aventurarse en familia.