Operador político de RN, troll y seguidor de Kast: El perfil del funcionario de Gobierno que integraba banda de narcotráfico en Antofagasta

Mensajes contra la ONU, la convención constitucional o el feminismo, se entremezclaban con fuerte devoción por Kast y vínculo con figuras políticas locales. Así era el perfil de Wladimir Pizarro Baltra, el funcionario de gobierno y operador político de RN que insólitamente acusaba a los opositores de su sector político de narcotráfico, pero la fiscalía y las policías ya tenían claro que el narcotraficante era él.

Fotografía: Wladimir Pizarro vía Twitter.

Su trabajo era vigilar la región de Antofagasta desde el aire y de esta forma, con ayuda de las imágenes que brindan drones de vigilancia del Gobierno, ayudar a combatir la delincuencia y desbaratar bandas de narcotráfico. Sin embargo, hizo todo lo contrario.

Wladimir Pizarro Baltras, de 37 años, junto a otros tres individuos identificados como Bernardo Rojas, Cristián Orellana y Pablo García, quedaron en prisión preventiva luego que el fiscal Juan Castro Bekios, jefe de la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos de la Fiscalía de Antofagasta, los formalizara por tráfico de drogas, porte ilegal de armas, receptación y uso de patente de otro vehículo.

El sujeto, militante de Renovación Nacional, desempeñaba funciones en la Delegación Presidencial de la región como supervisor de operadores de drones de vigilancia. Un programa financiado con más de $500 millones de pesos por la Subsecretaría de Prevención del Delito.

Publicidad

Una de las reuniones entre Pizarro Baltra y otro de los imputados, Bernardo Rojas, con el fin de coordinar el transporte de droga ingresada desde Colchane, se realizó 24 de octubre, en la Intendencia de Antofagasta, actual Delegación Presidencial, según informó el diario La Tercera, citando información de fuentes policiales.

La Subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, junto a funcionarios de Gobierno de Antofagasta de la época, participando de la puesta en marcha de los drones de vigilancia, cuyo supervisor terminó siendo integrante de una banda de narcotraficantes. (Archivo)

OPERADOR POLÍTICO DE LA DERECHA LOCAL

Este caso ha causado un auténtico terremoto político en la derecha a nivel regional, por cuanto se trataba de un activo miembro de RN, participando en campañas y siendo estrecho colaborador de diferentes figuras políticas de la región. Así lo atestiguan diversas fotografías que el propio imputado publicara en sus redes sociales.

Tras ser detenido, el sujeto cambió el nombre de su perfil en Facebook para no ser encontrado. Sin embargo, este perfil sigue activo y permite ver como en distintas publicaciones públicas, desvergonzadamente cuestionaba a figuras de otras tendencias políticas de la región e incluso las asociaba con narcotráfico, en circunstancias que él era el narcotraficante.

Duros mensajes contra el trabajo de la convención constitucional y fundamentalmente su presidenta, Elisa Loncón, descalificaciones y burlas contra el candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, fotomontajes con acusaciones contra el actual Gobernador Regional, Ricardo Díaz y el ex alcalde Wilson Díaz, así como posteos cuestionando las movilizaciones sociales y el feminismo, forman parte del repertorio que el imputado publicaba en sus redes.

Estas publicaciones, eran acompañados de otras donde apoyaba campañas políticas de miembros de su sector político, como la diputada Paulina Núñez, el ex intendente Marco Antonio Díaz, la consejeras regional Katherine San Martín, la ex gobernadora Katherine López, el consejero regional Guillermo Guerrero, entre otras figuras de la derecha local. Lo anterior, muy acorde con su función como figura relevante para la labor territorial y electoral de Renovación Nacional, siendo cercano a estos personeros de la derecha regional. Sin embargo, tras conocerse este caso, varias de estas personalidades políticas lo niegan y rechazan tajantemente la conducta del imputado.

TROLL POR KAST

El narcotraficante, también era un asiduo usuario de la red social Twitter, donde su último mensaje antes de ir preso fue una fotografía con un sujeto portando un cartel con la frase “Fuera la ONU, los payasos constituyentes y los comunistas“. A diferencia de otros miembros de su partido político, desde hace meses que parecía tener decidido su parecer para la elección presidencial, siendo un asiduo seguidor del candidato de la extrema derecha, José Antonio Kast, a quien dedicó la mayor parte de sus retwitts en esa red social.

Como contraparte, ejercía las funciones de troll “beta”, esto es, según describió en su oportunidad el diario El País de España, usuarios que se dedican a criticar y responder a tuits de famosos y figuras públicas con insultos o amenazas, con el fin de incomodarlas. Esta técnica de “guerrilla” en redes sociales era su favorita para intentar molestar a figuras como Daniel Jadue, Camila Vallejo o Karol Cariola, quienes eran foco de sus insultos.

Asociar la delincuencia a quienes consideraba opositores de su partido político, eran parte del actuar habitual del sujeto, quien no se imaginaba entonces que la fiscalía y las policías ya sospechaban que quien ejercía actividades delictuales era él y seguían sus pasos. Agentes policiales sabían que una pandilla traficaba drogas en la región y tras obtener autorización judicial para interceptar las comunicaciones, supieron que el funcionario de Gobierno era figura clave en la operación, transportando las drogas en una camioneta con logotipos del gobierno y su credencial de funcionario de la Subsecretaria de Prevención del Delito, para evitar sospechas. 

El pasado 26 de octubre, Carabineros de la comuna de Baquedano detuvieron una camioneta donde viajaban los imputados Bernardo Rojas y Cristian Orellana, además de otro imputado, Pablo García. Este vehículo era punta de lanza de otra camioneta que venía más atrás y portaba logotipos del Gobierno. En su interior, Waldimir Pizarro, el supervisor de vigilancia de drones, junto a 23 kilos de marihuana y 2 kilos de cocaína. El resto es historia conocida. Fue detenido y muy probablemente, no pueda ir a votar por los candidatos para los que tan fielmente realizaba trabajo político.

Nota de la redacción
El presente artículo describe un proceso judicial en curso. Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra. (Artículo 04 del Código Procesal Penal)

Lea también: