Justicia para Lorena: Exigen presidio perpetuo para ex marido por femicidio de joven madre en Antofagasta

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Durante la jornada de este lunes comenzó la etapa de presentación de pruebas en el juicio en contra de José Rojas Escobar, contactólogo de 34 años imputado por femicidio en contra de su ex esposa Lorena Carrasco Aguilera al interior de una clínica oftalmológica de la capital regional.

El Fiscal Rodrigo Cusó Segura, quien pide por este delito una pena de presidio perpetuo calificado, procedió a relatar crudos detalles de la forma en que el sujeto acabó con la vida de la madre de sus dos hijos, una niña de 8 años a esta fecha y un niño de tres.

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EL CRIMEN

Los hechos se remontan a la tarde del 3 de Abril de 2017 cuando la víctima de 30 años de edad, se encontraba en compañía de su ex cónyuge en el interior de la clínica oftalmológica ubicada en calle Carlos Condell, lugar donde trabajaba el imputado y donde éste llevó a la víctima, sabiendo que el lugar se encontraba sin moradores.

En tales circunstancias, valiéndose que se encontraba sólo con la víctima y aprovechando la superioridad de sus fuerzas, luego de mantener una discusión de índole familiar con la víctima, el imputado procedió a tomarla del cuello con sus manos. La joven madre infructuosamente trató de defenderse del imputado, pero este apretó su cuello fuertemente, lo que finalmente le ocasionó la muerte a la víctima a causa de asfixia por estrangulación.

De acuerdo a la fiscalía, el imputado ocultó luego el cuerpo de su ex cónyuge en una bodega ubicada dentro de un baño del sitio ya descrito, no sin antes cubrir su cabeza con una bolsa plástica y parte de su tronco con una bolsa plástica azul, para luego dejarla allí abandonada.

A esta acusación adhirieron los querellantes en el caso, la madre de la víctima y la Intendencia Regional, representados por los abogados Morris Farachi Paradodi y Luis Carvajal Peña, respectivamente.

Durante los alegatos de clausura el fiscal llamó la atención respecto a que Lorena Carrasco Aguilera es la víctima ya que suele ser común en este tipo de delitos que el acusado intente transformarse también en víctima.

LA VERSIÓN DEL ACUSADO

Por su parte la defensa dijo que no iba a controvertir ni el delito ni la participación sino que sus alegatos se dirigirían a las circunstancias atenuantes que a su juicio merece su representado, entre ellas, la irreprochable conducta anterior, ya reconocida por la Fiscalía.  Además, a juicio de la defensa el acusado actuó en un estado de arrebato y obcecación.

El acusado renunció a su derecho a guardar silencio y declaró en el juicio, donde lloró copiosamente, incluso en un momento dado, se debió suspender el juicio para permitir que el declarante pudiera tranquilizarse.

La versión del imputado indica que el día de los hechos, ambos tenían una cita en una oficina de mediación por el tema de la demanda por alimentos que tenían en el Juzgado de Familia, mediación  a la que no llegaron acuerdo.

El imputado abandonó primero la mediación y se dirigió a su auto estacionado frente al edificio Brac, luego se bajó para ir a comprar cigarrillos y allí se volvió a encontrar con la víctima a la que le solicitó seguir conversando. Ella aceptó pero le dijo que no en la calle por lo que él le propuso que fueran al auto donde siguieron conversando. Luego él le dijo que lo acompañara a la clínica oftalmológica donde tenía que ayudar en una operación marcada para las 18 horas.

En ese lugar siguieron conversando y se inició una discusión en el curso de la cual la tomó del cuello y la asfixió.

El acusado aseguró no recordar mucho lo que había ocurrido ya que quedó en situación  de shock. Dijo que guardo el cuerpo en un lugar que no se ocupaba y que puso una bolsa en la cabeza de la víctima.

El imputado y la víctima
El imputado y la víctima se encontraban separados y en proceso de mediación por pensión alimenticia.

TESTIGOS 

La versión de Rojas Escobar, sin embargo, fue controvertida por el paciente de la operación que estaba marcada para las 18 horas, quién dijo que Rojas Escobar lo fue a buscar a una clínica cercana y que en todo momento, durante la intervención actuó con naturalidad.

También declaró un amigo que compartía casa con el acusado y a quién este hizo ir a la clínica y le confesó que se había “mandado un condoro” y que había dado muerte a Lorena. El amigo le requirió más datos sobre lo ocurrido, pero este le dijo que después hablarían. El amigo, sin embargo decidió ir a Carabineros y exponer lo que le había dicho Rojas Escobar. Dice que en principio no le creyeron mucho y que de hecho cuando Carabineros se dirige a la casa del acusado este negó todo diciendo que era un invento de su amigo.

Por su parte la madre de la víctima dijo que ellos siempre habían dado apoyo a Jose Rojas, y que cuando se separó de su hija ellos le ofrecieron un departamento amoblado que era de la familia para que se fuera a vivir allí.

Acusó a su ex yerno de manipulador y dijo que manipulaba a su hija, a la que incluso presionó para que dijera que la nueva pareja de su hija le había efectuado tocaciones, denuncia que al final fue desestimada.

Dijo que ahora su marido y ella habían tenido que dejar de ejercer como abuelos para transformarse en padres de sus nietos, ya que los niños son muy pequeños y necesitan normas y valores y de esas son los padres los encargados de entregárselas. Dijo que su nieta de 8 años sigue con ayuda psicológica para poder superar la tragedia ocurrida. Sabe que su madre murió pero aún ignora que fue su padre quien le quitó la vida.

El juicio continuará durante este martes con el resto de la prueba con testigos y peritos.

El crimen causó profunda conmoción en la ciudad, generándose espontáneas manifestaciones en contra del machismo y exigiendo una condena ejemplar por este crimen.
El crimen causó profunda conmoción en la ciudad, generándose espontáneas manifestaciones en contra del machismo y exigiendo una condena ejemplar por este crimen.