Por el delito de abuso sexual en contra de persona menor de 14 años y un segundo delito de significación sexual en perjuicio de dos víctimas, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Calama condenó a un hombre identificado como Luis Carvajal Jiménez de 29 años de edad.

Por el primer ilícito le aplicó una pena de tres años y un día de presidio menor en su grado máximo y por el segundo 541 días de presidio menor en su grado medio.

Los hechos por los que acusó el fiscal de Calama, Claudio Sobarzo son del siguiente tenor: el día 26 de Mayo de 2013, en horas de la tarde, en circunstancias que las víctimas de 10 y 12 años de edad respectivamente, se desplazaban en un vehículo conducido por el imputado, este procedió a tocar las piernas y los testículos de los niños.

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Al llegar al sector de Avenida Circunvalación de la ciudad de Calama, cerca del Líder Express, se salió de la vía deteniendo el vehículo, bajándose los pantalones y comenzando a desarrollar conductas impropias ante los niños y obligando a estos a que imitaran su conducta. Seguidamente ofreció dinero a los menores para que le practicaran sexo oral, a los que los menores se negaron de plano. En un momento de descuido los dos niños lograron huir.

Durante los alegatos de apertura, el fiscal recordó que se trata de ilícitos que ocurrieron hace cinco años y debido a la conducta de prófugo del imputado el juicio no se pudo llevar a cabo antes.

El acusado por su parte renunció a su derecho a guardar silencio y reconoció que era cercano a la familia de los niños, definiéndose como homosexual. Dijo que el día de los hechos no había pasado nada extraño y que les estaba enseñando a manejar a los menores, cuando el vehículo quedó enterrado en un sitio eriazo. Después vio a los niños salir corriendo en dirección a la Avenida, pero no sabe a qué atribuir esta actitud.

Las víctimas por su parte, que ya son adolescentes, narraron lo acontecido hace cinco años, cuando ellos andaban por el barrio en bicicleta y el acusado les pide que lo acompañen al supermercado y en el trayecto, les hace tocaciones y luego los insta a que realicen determinadas acciones a las que ellos se niegan, hasta que logran escapar y pueden llegar a sus casas, contando a sus familiares lo que acaba de ocurrir. De inmediato sus padres hicieron la denuncia respectiva.

El tribunal, luego de valorar la prueba aportada por el fiscal acusador, dio por acreditado tanto los delitos por los que se acusó así como la participación que en el mismo correspondió al acusado.

Por no reunir los requisitos que dispone la Ley, no se le otorgaron beneficios sustitutivos por lo que deberá cumplir las penas de manera efectiva.