Una dramática situación afecta a la comunidad educativa de la Escuela Básica Valentín Letelier de Calama, establecimiento que vio completamente interrumpida su actividad presencial luego de sufrir graves daños en su infraestructura producto de un reciente terremoto de magnitud 6.9. El hecho mantiene sin clases regulares a 690 estudiantes de la comuna, encendiendo las alarmas de apoderados y autoridades ante la evidente vulneración del derecho a la educación de los menores. Debido a la falta de soluciones efectivas por parte del Servicio Local de Educación Pública (SLEP), las familias y directivos han debido movilizarse y salir a marchar a las calles para exigir respuestas formales y definitivas ante la emergencia.
La presidenta del Centro General de Padres y Apoderados del recinto, Marilú Marón Marón, manifestó con profunda emoción e impotencia el complejo escenario emocional que arrastran las familias. La dirigenta explicó que los días siguen pasando y el SLEP se ha negado a implementar alternativas viables, acusando que la opción de trasladar a los alumnos a la Escuela República de Francia en jornada de tarde genera serios problemas de seguridad y transporte. “Estamos afectados, yo siento impotencia y me duele el corazón porque tengo una carga encima como presidenta y hay preguntas que no puedo responder porque no tengo respuestas. Solo pido que, por favor, todas las autoridades que estén escuchando unan fuerzas y nos apoyen”, sostuvo Marón entre lágrimas, haciendo hincapié en que el desastre cambió radicalmente la vida de casi 700 niños y de sus familias.
Frente a este complejo panorama, el diputado por la Región de Antofagasta, Sebastián Videla, intervino de manera directa en el conflicto y arremetió contra la gestión del Servicio Local, acusando la comisión de serias irregularidades y una preocupante falta de diálogo concreto con los afectados. El parlamentario enfatizó que la capital loína es una zona clave que genera grandes recursos para el país, por lo que resulta inaceptable el desamparo en el que se encuentra la comunidad escolar. “Esto da rabia, pena e impotencia. Que hoy los niños estén sin clases es tremendamente grave. Si hay que sacar personas del SLEP que no están haciendo bien su trabajo, hay que hacerlo”, sentenció el legislador, manifestando además el respaldo del alcalde comunal hacia las demandas de los apoderados.
Como medida de contingencia inmediata para resguardar el año escolar, tanto la dirigencia de los padres como el diputado Videla coincidieron en que la solución más rápida es implementar clases virtuales de forma transitoria para cerrar el actual ciclo académico, considerando que restan pocas semanas para el inicio de las vacaciones de julio. Asimismo, plantearon que a mediano plazo se debe proyectar un recinto modular provisorio que cuente con todas las condiciones sanitarias, baños y permisos correspondientes para un retorno seguro a las aulas, mientras se espera el resultado del informe de ingeniería que determinará si el edificio dañado debe ser reparado o demolido definitivamente.
Finalmente, el diputado Videla confirmó que ofició formalmente la situación ante el Congreso Nacional, remitiendo todos los antecedentes del caso de manera urgente a la ministra de Educación, María Paz Arzola González. A través de este mecanismo de fiscalización, el parlamentario solicitó la intervención inmediata de la cartera para evaluar la factibilidad de las clases online, agilizar los informes de infraestructura y garantizar medidas de transporte eficaces. El legislador hizo un llamado transversal a deponer las diferencias políticas y unirse en favor de la educación loína, advirtiendo que los apoderados ya evalúan la presentación de un recurso de protección ante los tribunales si el Gobierno no entrega certezas a la brevedad.
