¿La sabías? La leyenda del “Caso Chupacabras” en Calama

5857b974c46188b36d8b45f5Por más de 10 años diversas historias han rodeado la idea de que El Chupacabras estuvo presente en el Norte Grande de nuestra país, acá repasamos las más conocidas.

Un fuerte rumor comenzó a rodear a los habitantes de Calama cuando comenzó el año 2000, el cual aseguraba que Científicos de la NASA, visitaron la capital de la Provincia El Loa con la intención de capturar algunos animales y realizar experimentos con ellos, lo que les habría ocasionado cambios físicos y psicológicos.

El grupo Ovnivisión Chile visitó la zona y uno de sus integrantes reveló a la prensa local que “los animales medirían un metro y 20 centímetros de estatura, su desplazamiento sería en zig-zag, contaría con rasgos humanoides en el rostro y su cuerpo se asemejaría a un mandril”.

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Tras la noticia, un obrero que se encontraba trabajando en María Elena aseguró a los medios locales que escuchó ruidos extraños y gruñidos cerca de un vehículo, por lo que al acercase al lugar, observó con horror a un perro muerto que yacía a los pies de una criatura indescriptible, rabiosa y de ojos brillantes.

Este primer aviso fue el comienzo de una larga data de denuncias a lo largo del norte, en localidades como Licanantai, Baqueano, Sierra Gorda y pueblos aledaños, en donde se reportaron muertes inexplicables de llamas, alpacas, conejos, perros y gatos, en cuyos cuerpos se encontraron dos agujeros en los cuellos y huellas que no se podía atribuir a cualquier animal conocido en la zona.

Desde CALAMA UFO, declararon que el supuesto animal responsable de las muertes se podía describir como “esencialmente de hábitos nocturnos, lo cual complica mucho su detección. Pero pudimos establecer que se asemejan mucho a un simio, mezclado con cánido, felino y reptil. Algo que obviamente resulta totalmente desconocido dentro de nuestra fauna terrestre y que deambula por nuestra zona”.

“Si se hubiese tratado de perros hambrientos, al menos se habrían comido uno de estos animales, pero muy por el contrario, los animales no presentaban evidencias de mordiscos o desgarros. La mayoría de las víctimas eran hembras preñadas y presentaban un profundo orificio en su costado derecho, característico del ataque del llamado “Chupacabras, aunque yo prefiero llamarlos depredasangres”, añadieron.

¿Los experimentos de la Nasa? Una familia que vivía en una parcela, aseguró que en una cueva cerca de el Río Loa se encontraban viviendo algunos perros salvajes que parecían proteger la entrada, en la cual supuestamente vivía El Chupacabras.

Al pasar los días, unos ciudadanos estadounidenses se hicieron pasar por turistas y fotografearon el lugar, a la mañana siguiente, los perros guardianes no estaban y la cueva estaba vacía.

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