El sujeto identificado como Carlos Rodríguez, tenía tres plantas de cannabis en su casa, ubicada en Isla de Maipo en la Región Metropolitana, para tratar un cáncer testicular que lo aqueja desde el año 2013.

Fue en el año 2019, donde según su médico tratante, se llevó “una injusta detención y formalización por el delito de cultivo general vegetal Cannabis”, en contra del señor Carlos.

Sería en Febrero del 2020, donde La Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Talagante, presidida por Alfonso Jove e integrada por Marisel Canales y Jorge Cataldo, se absolvería de todos los cargos al señor Rodríguez, perteneciente a la fundación daya.

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La defensa de Rodríguez, a cargo de los defensores públicos, Eduardo Saavedra y Felipe Silva, logró demostrar que el cultivo de tres plantas de 56 a 262 centímetros de altura y los 316 gramos de cannabis tenían un sólo fin: el medicinal.

Desde la Fundación Daya, declararon que, “esperamos que este nuevo fallo positivo sea una antecedente más para terminar con la injusta criminalización de los usuarios que ven vulnerado su derecho a la salud, así como con el absurdo derroche de recursos públicos que implican estos largos procesos. Reiteramos que el cultivo para consumo medicinal de cannabis no constituye ni siquiera una falta, según consigna el artículo 50 de la Ley 20.000, vigente desde el año 2015.