Médico lleva más de un mes en ayuno exigiendo despenalización de la marihuana

La manifestación pacífica que el psiquiatra comenzó el 16 de abril del 2014 no ha pasado desapercibida en la escena política, concitando el apoyo de diversos sectores, así como de los ciudadanos en las redes sociales.

Constanza Rivera (Archivo)

No se trata del ayuno de Jesús en el Desierto por 40 días  al ser tentado por el diablo como se manifiesta en el capítulo 4 del Libro Mateo del nuevo testamento de la Biblia, sino que este vez- y en el presente- se trata del  Dr. Milton Flores, Psiquiatra, Director del Instituto Triagrama para el desarrollo de la vida en Comunidad y reconocido por sus estudios en el campo de la medicina alternativa y el uso de enteógenos para la sanación.

Flores decidió hace cuarenta días comenzar un Ayuno profundo donde manifestó  “continuaré esta medida hasta que la situación del autocultivo de Cannabis sea resuelta en Chile”. Esto luego de que el Dr. fuese condenado a 541 días de pena remitida por el delito de cultivo ilegal de cannabis, por no poseer el permiso pertinente del SAG; luego de que se demostrara que su plantación no estaba destinada al narcotráfico sino a su uso personal.

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La protesta pacífica que lleva Milton Flores tiene su germen en la incoherencia que plantea nuestro ordenamiento jurídico, en el que una ley de rango inferior –La ley 20.00- persigue toda forma de obtención de cannabis -entre ellas el cultivo de la planta- en circunstancias de que el uso de la cannabis está permitido; lo que llevó a que el médico hoy esté cumpliendo la pena antes señalada.

Para el Dr. Flores y todos quienes han respaldado su protesta, entre ellos la mismísima Defensoría Penal Pública que lo representó ante la Corte Suprema y que ahora lo respalda también ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos; el Estado de Chile viola derechos esenciales  como el de Integridad Psíquica, Salud, Libertad de Conciencia, el debido proceso y el principio de legalidad penal; todos ellos reconocidos por nuestra Constitución, así como por una serie de Tratados Internacionales que nuestro país ha suscrito en materia de DD.HH.

Así se colige, principalmente,  del artículo 1° de nuestra Carta Fundamental, al sostener que “El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta Constitución establece.” Esto en concordancia con una serie de disposiciones presentes en el sistema interamericano de protección de los derechos  esenciales, como el Pacto de San José de Costa Rica, en los que se reconoce una comprensión espiritualizada del humano.

Es en este marco, que el Dr. Flores, así como muchos usuarios y cultivadores de cannabis en nuestro país, verían perturbados su derecho a desarrollar una vida espiritual, sin restricciones arbitrarias que limiten, por ejemplo, el uso de la planta de cannabis, cuando ésta se usa con fines espirituales y medicinales; con todos los efectos adversos que esto conlleva.

Eco en las redes sociales y el mundo político

Hace 40 días que el Médico inició su protesta, ya suman más de una veintena las personas que a lo largo del país se han manifestado en apoyo a la lucha que lleva el Dr. Flores desde su hogar en Paine; sumándose a la campaña “#AyunoPorDignidad”.

En Antofagasta, Francisco Tapia, un joven estudiante Universitario se sumó junto a su madre a la protesta de ayuno, donde dejarán de ingerir alimentos por 24 horas para apoyar a Milton y nos comentó: “La situación del Dr. Flores preocupa a muchas personas, principalmente porque lo que le sucedió a él representa el riesgo que corremos muchos usuarios y cultivadores de cannabis en Chile con la normativa como está; es decir, que a pesar de que se demuestre que nuestros cultivos no están destinados al narcotráfico, aún así por el solo hecho de cultivar una planta y usarla para encontrar un sentido de espiritualidad superior, debemos ir a la cárcel”, enfatizó.

De la misma forma, el Dr. Flores ha recibido mensajes de apoyo desde los más diversos sectores políticos; entre ellos las Juventudes Comunistas de Chile (JJCC), la Juventud Radical (JR), además de los Senadores Horvath (Independiente, ex RN), Alejandro Navarro (MAS), Alfonso de Urresti (PS), Carlos Montes (PS) y Ricardo Lagos Weber (PPD); los Diputados Marcelo Schilling (PS), Alberto Robles (PRSD), y Marco Antonio Nuñez (PPD), entre otros; quienes anunciaron hace poco el envío de un proyecto de ley que despenalizaría el cultivo de la planta.

Por su parte, el integrante del grupo Inti Illimani Histórico Horacio Durán Vidal también le envió un mensaje de apoyo al Dr. Flores en una emotiva carta, en la que el artista señala, entre otras cosas que “seguimos presos de los más recalcitrantes conservadores de nuestro país (..)” y que “No basta con que se sepa que el alcohol mata realmente (…) No les basta con lo que ya se sabe del dramático problema de la obesidad infantil y en general de la población”. Sentenciando “Un chocapic es más dañino a la larga que un modesto “pito””. Así, el músico quiso sumarse a las ya numerosas muestras de fuerza, apoyo y solidaridad que desde el mundo artístico han llegado hasta la retirada residencia donde el Médico continúa su ayuno.

En el Colegio Médico de Chile tampoco han quedado al margen de la situación que vive su colega;  en efecto, el Dr. Sergio Sánchez Bustos, Médico Salubrista, Editor de la revista Salud Pública del Colegio Médico de Chile y experto en Política de Drogas, señaló en representación de su gremio que “El caso del Dr. Flores nos interesa por tratarse de un reconocido médico psiquiatra, investigador del nivel de conciencia o psiconauta que ha trabajado con plantas psicoactivantes desde hace más de 5 lustros. Su vocación por investigar no puede ni debe ser refutada por autoridad política alguna, pues la frontera de la ciencia se establece en las investigaciones de vanguardia como las del Dr. Flores y con ello los límites de lo posible se renuevan en el ritual científico”; señaló además que “Tiene que ver con la incongruencia que la ley 20.000 posee y en la que la ciudadanía habita legalmente en la hipocresía y peligros de una ley que permite el consumo, pero sanciona todo acceso a la sustancia controlada, identificando al consumidor con el traficante, castigando al primero y desatando la actividad ilícita por omisión.”

Es de esperar que en el transcurso de los días se sigan plegando fuerzas a la demanda que lleva el Dr. Milton Flores, y cuyo proceso judicial que se iniciara en Enero de este año contra el Estado de Chile ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por vulneración de derechos esenciales.