“Una pésima idea sin sustento científico”: Ciudadanos y autoridades rechazan el nuevo proyecto de riego en el Desierto Florido propuesto por el Ministerio de Agricultura

El proyecto se trata sobre un sistema de regadío instalado en distintos puntos del desierto, a lo largo de tres hectáreas aproximadamente, se pronostica que esto permitirá que florezca todos los años entre agosto y septiembre.

Luego de que fuera anunciado el proyecto de riego en el Desierto Florido de Atacama, muchas personas públicamente han manifestado su rechazo y molestia por esta nueva iniciativa impulsada por el Gobierno para potenciar el turismo en Chile, pues al ser un fenómeno natural e inusual esto podría dañar el ecosistema de la región.

Durante la jornada del 24 de septiembre, el Ministerio de Agricultura anunció un nuevo proyecto piloto que se llevará a cabo en el Desierto de Atacama, dicha iniciativa tiene como intención prolongar la duración de este fenómeno natural durante los meses de agosto y septiembre todos los años, para así incentivar el turismo de la región.

El proyecto se trata sobre un sistema de regadío instalado en distintos puntos del desierto, a lo largo de tres hectáreas aproximadamente, se pronostica que esto permitirá que florezca todos los años entre agosto y septiembre. Cabe mencionar, que el florecimiento de Atacama es fenómeno natural único en el mundo, es algo inusual por ende se no tiene control sobre el.

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Respecto a esto, Patricio Urquieta, quien fue parte de la comitiva que anunció esta iniciativa, señaló que la intención es “aprovechar mejor el potencial de este tesoro natural de Atacama, para impulsar el desarrollo de la ciencia y el turismo en nuestra región”.

Por su parte, el Seremi de Agricultura, Patricio Araya, indicó que “podemos ver que tenemos un patrimonio biológico muy importante y único en el mundo. Entonces, nosotros lo que queremos hacer es que este patrimonio se exprese todos los años, en forma adecuada y puedan los turistas poder gozar junto a sus familias en la temporada, especialmente, para el 18 de septiembre y octubre, cuando se presenta de mejor manera el desierto florido”.

No obstante, las reacciones por parte de la población e incluso de algunas autoridades fue en completo desacuerdo hacía esta iniciativa. Según lo conversado con BioBío, el doctor Francisco Correa, del Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible de la Universidad Autónoma, expresó que este proyecto es “una pésima idea sin sustento científico”.

A su vez, el doctor agregó que modificar cualquier tipo de ecosistema natural, a largo o corto plazo, genera efectos que en muchas ocasiones son irreversibles. “Regar un desierto genera, en términos simples, el mismo efecto que secar un humedal”, señaló.

“Se estaría modificando completamente un ecosistema que está adaptado a un régimen de precipitaciones periódicas y que requiere esta periodicidad para que las semillas que están almacenadas en el subsuelo emerjan y se presente este fenómeno conocido como el desierto florido”, continuó explicando el experto.

Por otro lado, de esta misma forma, el Gobernador de Atacama, Miguel Vargas Correa, expresó su descontento y además puntualizó en que “este es un fenómeno natural y esa es la principal particularidad que tiene, esa es su riqueza, ese es el valor que tiene, por lo tanto el intervenirlo podría terminar siendo un contrasentido respecto de los objetivos que tenemos en la región”.

Por último, en este contexto, cabe recalcar que, según lo explicado por la misma autoridad, esta iniciativa podría poner en riesgo el proceso que se está llevando a cabo para que el Desierto Florido sea nombrado como patrimonio de la humanidad, el cual sería otorgado por la UNICEF.