Hasta con francotiradores planean reprimir las protestas contra el gobierno

Francotiradores del GOPE podrían estar presentes en las azoteas de los edificios para disparar contra quien estimen necesario.

Molestia en la oposición por las cinematográficas medidas que planea emplear el gobierno, para reprimir a las manifestaciones opositoras durante este 21 de mayo. Greenpeace las calificó con un “atentado” a la democracia.

Pocos días después de conocido el anuncio de carabineros no seguiría utilizando bombas lacrimógenas contra la población, el ejecutivo dio a conocer las nuevas medidas de seguridad que adoptará durante el discurso presidencial de este 21 de mayo.

Según lo manifestado por el Ministerio del Interior, liderado por el ministro Rodrigo Hinzpeter, el gobierno dispondrá para este 21 de mayo de personal de infantería de Carabineros, personal de tránsito, fuerzas especiales, personal montado, patrullaje de motos, francotiradores y observadores en altura.

Los observadores en altura se encontrarán en diferentes puntos estratégicos, y servirán de apoyo a los francotiradores escogidos, quienes serán los encargados de llegar incluso a disparar en caso de lo que el gobierno califica como “algún episodio de peligro o ataque extremo”.

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“Atentado contra la democracia”

Estas medidas adoptadas por el gobierno, fueron calificadas por el director de Greenpeace, Matías Asun, como “un grave atentado contra el ejercicio democrático a opinar y manifestarse como oposición”.

Joven estudiante herida en la represión del gobierno contra las manifestaciones ciudadanas

Asun instó a Hinzpeter a “que emita una rectificación inmediata y anule las graves medidas de seguridad anunciadas para reprimir el próximo 21 de mayo a manifestantes opositores y que incluyen, entre otros elementos de represión, a francotiradores”.

Con anterioridad, Camilo Ballesteros, de la mesa ejecutiva de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), manifestó a Radio Bío Bío su preocupación respecto a los métodos que utilizará carabineros para reprimir las protestas, temiendose que a falta de bombas lacrimógenas, los efectivos policiales se enfrenten físicamente con los ciudadanos.

El debate respecto a la violencia policial contra las manifestaciones opositoras en Chile tuvo su clímax cuando se dieron a conocer las impactantes y sangrientas imágenes de una joven estudiante que recibió el impacto de una bomba lacrimógena en su ojo, quedando muy cerca de perder la visión.