Belén Hidalgo acusa amenazas de muerte del Negro Piñera en residencia presidencial

En la demanda donde la modelo le pide el divorcio al hermano del Presidente, cuenta que tuvo que esconderse debajo de una cama en un dormitorio del Palacio Presidencial de Cerro Castillo, para que no la encontrara su ex marido que la amenazaba de muerte.

“Estábamos en la caja del casino cambiando plata, y de repente me dijo: “Que miras, no mires mi plata”. Le contesté que no estaba mirando su plata que no me interesaba. El había consumido alcohol. Se molestó por mi respuesta y me pegó una patada en el estómago. Muchas personas vieron cuando me pegó. Los guardias del lugar llegaron a ver qué pasaba y él como siempre enfurecido, alterado y en forma muy violenta gritaba ‘déjenme tranquilo, no saben quién soy, soy el hermano del Presidente de la República de Chile hago lo que quiero’”.

Así contaba María Belén Hidalgo Prado, parte de su vida matrimonial con Miguel “Negro” Piñera, en la demanda de divorcio por la cual ambas partes llegaron a un acuerdo por 100 millones de pesos y que esta mañana filtró el semanario Cambio 21.

El episodio, acontecido al interior del Casino Enjoy en Viña del Mar, fue solo el inicio de lo que se vendría luego para la modelo, en una jornada donde la argentina cuenta que  “hay registros ya que todo fue grabado por las cámaras de seguridad del Casino de Juegos”.

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Sin embargo, la guinda de la torta es el momento en que la modelo relata que posteriormente se fueron a quedar, como quien va a la cocina, al Palacio Cerro Castillo, histórica residencia de verano para el uso exclusivo de los Presidentes de Chile.

“Luego de lo ocurrido, nos fuimos a Cerro Castillo donde nos quedamos por ese fin de semana y el siguió tomando alcohol. Mi miedo hacia él era de tal magnitud ya que me perseguía por la casa gritándome que me iba a matar, que me pegaría, por lo que me escondí debajo de la cama de la pieza de servicio. Cuando el se durmió saqué mis cosas y me vine a Santiago, aterrada”, cuenta Hidalgo.

Ante estos hechos, los diputados opositores Gabriel Silber y Gabriel Ascencio enviaron un oficio al Administrador del Palacio Presidencial de Cerro Castillo, al Jefe de la Guardia Presidencial y al Jefe de la Zona de Carabineros, para saber “si existieron reportes o constancias de hechos que eventualmente constituyeron infracciones a la ley de violencia intrafamiliar u otros que pudieran implicar la comisión de crímenes, simples delitos o faltas, y que hubiesen sido comunicadas o advertidas a los funcionarios a cargo de esas dependencias”.

Así mismo, la gran incógnita que surge en medios de prensa y redes sociales respecto a estos actos, es si el Primer Mandatario se encontraba informado del uso arbitrario y la perpetración de delitos por parte de su hermano, al interior de una residencia presidencial de alto significado patrimonial e histórico para el país.