Cristian Reyes Herrera. Periodista. Director de El Diario de Antofagasta.
Cristian Reyes Herrera. Periodista. Director Diario Antofagasta.

Una persona de 72 años resultó gravemente herida luego de ser atacada por una jauría de perros en Calama. No se trata del primer hecho de estas características en la capital loína, donde la presencia de perros en las calles ya forma parte del estereotipo que se construye en torno a la ciudad.

Precisamente porque es un problema histórico, visible y en desarrollo, es que resulta urgente aplicar medidas efectivas que permitan resolver el problema.

Por esta razón, resulta de un populismo e ignorancia inmensa que en algunos medios de comunicación, lejos de educar a la población respecto a las soluciones, se promueva la eutanasia masiva de perros o se caiga en una discusión falaz culpando por este ataque a los grupos animalistas, cuando lo único que hacen estas ONG es realizar de forma voluntaria una labor que debiesen llevar a cabo los municipios y en último caso el Estado.

Publicidad

Es el Estado quien debe desarrollar políticas de control animal para que una persona de 72 años pueda caminar por la calle sin que jaurías de perros o cualquier otra especie la ataquen y es el Estado quien en último término debe responder si una persona resulta con lesiones por la ausencia de estas políticas.

Lo que se aprecia en Calama es una clara muestra de la ausencia de Estado, la ausencia de instituciones que se encarguen de aplicar medidas de mitigación y control de la población canina, medidas que no son nuevas y se aplican exitosamente en otros lugares del mundo. 

Sin ir más lejos, en Antofagasta ya se notan resultados gracias al fomento de la tenencia responsable, la adopción y la esterilización gratuita de perros y gatos que realiza el municipio, así como también el apoyo que realiza a organizaciones defensoras de los animales en su trabajo, facilitando espacios para el desarrollo de jornadas masivas de adopción y actividades de recaudación de fondos.

No se trata aquí de inventar la rueda. Simplemente el municipio de Calama debe aplicar a la brevedad las medidas que funcionan con éxito en las principales ciudades del mundo, sin tener que llegar a una matanza masiva de perros que coloque a la ciudad como ejemplo de barbarie y vergüenza internacional.

Promover la tenencia responsable y el cuidado de mascotas, desarrollar una institución encargada de realizar programas de adopción para que los perros y gatos callejeros encuentren una familia o en su defecto apoyar a las ONGs que realizan este trabajo voluntariamente, esterilizar a todos y cada uno de los animales callejeros para controlar la población, instalar un canil para aquellos animales no aptos para la adopción o que resulten peligrosos, son soluciones de probada efectividad. Respecto a los recursos, mucho más caro resulta pagar indemnizaciones a las víctimas de ataques o recomponer la imagen de una ciudad y una gestión municipal que no sea capaz de aplicar medidas inteligentes para resolver el problema. No se trata de ser animalistas, se trata de ética y simple sentido común. Ese es el camino, ese es el futuro, ese es el mundo civilizado.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here