Venceremos y será precioso

“Podrán arrebatarnos muchas cosas, pero nunca la esperanza y la dignidad” dijo Gustavo Gatica durante la franja del Apruebo, ante lo cual la ilustradora Francisca Yañez respondió “vendrá octubre y tendrá tus ojos”. Un octubre donde Chile vence al miedo, a la injusticia, a la apatía y al individualismo.

Comenzó la cuenta regresiva a uno de los actos democráticos más importantes en la historia de Chile: el plebiscito para la nueva constitución del 25 de octubre. Este acto ha surgido de los miles de pasos y gritos de chilenas y chilenos; de los cacerolazos y las mundialmente reconocidas intervenciones contra la brutalidad estatal; de una lucha que no comenzó el pasado 18 de octubre, sino hace más de 30 años. En las calles de Chile y el mundo el pueblo se ha reencontrado, y muestras de solidaridad espontánea han resurgido y mantenido a pesar de los miles de detenidos, torturados y mutilados. También a pesar del hambre y angustia de la peor pandemia mundial. El Chile movilizado persiste en su baile y ollas comunes, espacios de esperanza donde nadie sobra, mientras cuenta los días para alcanzar el futuro prometido como copia feliz del edén.

Pero esta lucha ha sido definida como una “guerra” y el pueblo movilizado designado como “enemigo poderoso” por parte de un gobierno que representa lo peor de un modelo, que funciona demasiado bien en la producción y reproducción de la desigualdad de Chile, sus territorios y sus habitantes. Fiel a la historia nacional, las armas de fuego han sido disparadas unilateralmente por el mismo bando que enmarcó un conflicto político-social como uno bélico, y hoy varios ojos cerrados después, se atrinchera bruscamente para evitar el cambio estructural que la población demanda.

Sin embargo, el pueblo movilizado no da marcha atrás, y la campaña por el apruebo a la nueva constitución y la opción de convención constitucional se las arregla para proponer una nueva sociedad, construida con alegría, esperanza y conciencia histórica. Y es que no sólo son sus voces las que piden estos cambios, sino las de todas/os las y los caídos o silenciados construyendo una sociedad donde la justicia no sea un privilegio. “Podrán arrebatarnos muchas cosas, pero nunca la esperanza y la dignidad” dijo Gustavo Gatica durante la franja del Apruebo, ante lo cual la ilustradora Francisca Yañez respondió “vendrá octubre y tendrá tus ojos”. Un octubre donde Chile vence al miedo, a la injusticia, a la apatía y al individualismo. Por Gustavo y por tantas/os otros, un Chile despierto, inclusivo, humano y poderoso dice a quienes lo consideran un enemigo: “venceremos y será precioso”.

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