El ejercicio del periodismo es algo que entrega muchas satisfacciones, tanto profesionales como personales pero también muchas decepciones que en realidad, son un golpe de realidad y lecciones bien aprendidas para el futuro.

El 20 de noviembre se cumplieron 10 años de la idea de Distrito Digital, un medio digital independiente que existió en Antofagasta que probablemente solo sea recordado por un par de generaciones de estudiantes de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte y por los periodistas locales.

Sin embargo, el nacimiento de Distrito en el 2010, marcó un antes y un después en la forma de relacionarse entre alumnos y profesionales, aunque no lo quieran ver ni aceptar los colegas actuales. Fue una época en donde estaba primero la ética que la estética y se notaba.

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He tenido la oportunidad de realizar prensa en muchos lugares de Chile y he podido apreciar que el ejercicio en la “Perla del Norte” es diametralmente distinta a otros lados, porque acá siempre es más importante la forma sobre el fondo, quizás ese conflicto de lógica se impone por el pensamiento de que hay ciertos modos que son “correctos”.

Distrito nació luego de que me expulsarán de un proyecto periodístico en la Escuela de Periodismo (que jamás se llevó a cabo) porque era demasiado rebelde y cuestionaba la base que las autoridades consideraban como importantes.

Finalmente todos me tildaron de que era “incorrecto” y decidí crear mi propio medio, que sea realmente digital y obviamente independiente.

Decidí salirme de esa trampa de no cuestionar, de esa falsa ilusión de triunfo al juntarme con “ganadores”, finalmente, a esa opción le deben mucho los cobardes, los que nunca quedan mal con nadie, los que temen publicar algo que es socialmente justo pero que puede traerles problemas con los jefes o los auspiciadores, eso que merecen una estatua en la ex Plaza Italia.

Solitariamente difundí el medio y comencé a reportear actividades universitarias, dándole voz a los alumnos y cumpliendo la función de ser un puente entre instituciones universitarias y los estudiantes, para que estos últimos pudieran enterarse de los beneficios y otras cosas similares que por esos años ofrecía la UCN. Todo fue un éxito y la cosa se empezó a popularizar.

2010 fue un año espectacular para Distrito Digital, debut y de inmediato pasó de 0 a 100, con invitaciones a canales y radios locales para difundir esta idea que muchos trataron de “incorrecta”, que muchos compañeros que pasaban por geniales sin serlo, lo veían con envidia.

El 2011 fue un año de movilizaciones y la labor social del medio se hizo presente, lo cual acarreó una persecución de las autoridades en contra del medio y de consecuencias que nadie quiso aceptar, excepto yo. El grupo se desarmó y desde ese año, cada 6 meses siempre existieron personas diferentes que aportaron y apoyaron el medio.

Sin embargo, la cercanía de los profesionales con los estudiantes fue aumentando, porque Distrito se convirtió en un trampolín para que muchos tuvieran sus primeras oportunidades en medios tradicionales, formales o como quieran llamarlos, finalmente era un gran escalón para muchos que realmente aprovecharon las oportunidades.

Luego de que Distrito pasó de la U a las calles de la “Perla del Norte, la credibilidad con los ciudadanos fue creciendo pero con las autoridades y periodistas fue cayendo, porque pesaba más la premisa de que “tu discurso es inválido porque me caes mal”, finalmente la pasión no importaba, así se validaban tus ideas.

Esta relación de amor y odio con este nuevo grupo de prensa digital e independiente tuvo más de éxitos que de fracasos y más de dulce que de salado, no me quejo, aunque así lo parezca.

Finalmente, al egresar de la universidad y firmar en Canal 13 para después pasar por Agencias Digitales hasta el lugar donde trabajo ahora, siempre recuerdo a Distrito Digital porque fue la cuna de muchos periodistas de Antofagasta y para otros fue una buena opción de conocer a la gente adecuada en el momento perfecto. Algunos no olvidan eso.

Distrito ya no está operativo pero siempre existirá en la mente y corazón de los periodistas agradecidos y que saben la importancia del primero medio digital e independiente de Antofagasta, el primero de verdad.

El 2020 se cumplieron 10 años de Distrito Digital y mientras yo viva, buscaré que nadie lo olvide.