¡Ni una menos! Es urgente una ley de emergencia contra la violencia machista

"No será confiando en los mismos de siempre como las mujeres logremos nuestras demandas. Hace falta una voz que nos represente y también que nos organicemos en todo el país en los lugares de estudio y trabajo por el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito, contra la violencia machista y por ni una menos. Para que no decidan más por nosotras". Por Karla Peralta, candidata a Diputada AE72.

Al 5 de noviembre de este año, se han registrado en Chile 33 femicidios consumados y 135 femicidios frustrados. En el último tiempo, en nuestra región, también hemos visto casos de femicidios, por ejemplo el de Lucy en Calama, Amelia en Antofagasta, y Gabriela en Mejillones. 

La realidad es abrumadora y representa la violencia machista que viven día a día muchas mujeres, al interior de sus casa, trabajos, lugares de estudio, etc, donde el femicidio es el último eslabón de una larga cadena de violencia contra las mujeres que incluye el acoso callejero y laboral, los roles de género, la violencia político-sexual que se encarga de ejercer el estado a través de sus insituciones represoras como carabineros y la violencia economica, que en plena pandemia se ha recrudecido con el brutal desempleo que significó un retroceso de 10 años en la inclusión del trabajo para las mujeres. Todos estos tipos de violencias con las cuales tenemos que lidiar las mujeres y por supuesto también la diversidad sexual, tienen sus raíces en este sistema capitalista y patriarcal, donde el Estado y sus instituciones son responsables y cómplices de mantener las condiciones intactas para perpetuar la opresión y precarización hacia las mujeres. 

Ante estos hechos, por Lucy, Amelia, Gabriela y todas las mujeres que han sufrido violencia de género, es necesario organizarnos y levantar con urgencia un “Plan de emergencia contra la violencia machista”, que contemple las siguientes medidas urgentes:  Primero, garantizar ingresos de emergencia financiados por el Estado, para  que las mujeres puedan cortar la dependencia económica con sus agresores. Segundo, la construcción de refugios transitorios para las mujeres y sus hijos junto con el desarrollo de un plan de viviendas que incluya facilidades de acceso, subsidios y créditos a tasa cero. Tercero, garantizar licencias pagadas y toda la flexibilidad en liceos y universidades para resolver su situación. Por último, es fundamental asegurar el acceso gratuito e inmediato de asesoramiento y equipos interdisciplinarios en áreas de prevención, atención y asistencia. 

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Nosotras ya alzamos la voz por ¡Ni una Menos!, ahora, tenemos que organizarnos por nuestros derechos y exigir que este plan de emergencia sea financiado con la nacionalización de los recursos naturales y en base a impuestos a las grandes fortunas y grandes empresas, como las inmobiliarias que lucran con nuestro derecho a la vivienda o como Minera Escondida, o el grupo Luksic que aumentó sus ganancias durante la pandemia. Porque nuestras vidas valen más que sus ganancias.

Por todo esto hoy me propongo ser una voz de las mujeres contra el machismo y la violencia de género en el congreso, porque no será confiando en los mismos de siempre como las mujeres logremos nuestras demandas. Hace falta una voz que nos represente y también que nos organicemos en todo el país en los lugares de estudio y trabajo por el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito, contra la violencia machista y por ni una menos. Para que no decidan más por nosotras, ¡Nuestra voz tiene que estar!