Polémica medida: Alcaldesa de Antofagasta rebaja sueldos a funcionarios

Millonarios pagos al “club de amigos” de la edil originó un déficit en la casa consistorial. Platos rotos lo pagarán los funcionarios con años de servicio que realmente trabajan en beneficio de la comuna, quienes no descartan movilizaciones.

karen_rojo_pineraUn nuevo capítulo comienza a escribirse en las historia de los graves problemas atraviesa la administración de la Alcaldesa de Antofagasta, Karen Rojo Venegas. A los fallidos “reciclajes” de personeros del piñerismo en el principal gobierno comunal de derecha de la región, se suma un nuevo conflicto que puede traer duras consecuencias para la ex seremi de salud.

Se trata de la decisión de rebajar los sueldos de los funcionarios a contrata del municipio, debido a que la casa consistorial no cuenta con presupuesto suficiente para mantener los sueldos de los trabajadores. Lo anterior, debido a una serie de millonarias contrataciones que ha realizado el municipio, que han ocasionado un déficit de 500 millones de pesos.

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Los platos rotos por esta incapacidad de gestión, lo pagarán 139 trabajadores a contrata, cuyo grado será rebajado, implicando un fuerte descenso en sus sueldos. Asimismo, algunos trabajadores verán terminados sus contratos para ser trasladados a un régimen a honorarios, con todas las repercusiones en términos de derechos laborales que aquello significa.

Es el caso de algunas funcionarios que viven el drama del no reconocimiento por sus años de servicio y que ahora enfrentan un duro escenario laboral y familiar. “Esta es la peor administración en todos los años que llevo en la municipalidad“, comenta una funcionaria cuyo nombre este medio mantiene en reserva, debido a las represalias que podrían adoptarse en la casa consistorial.

Ello, porque junto con la rebaja de los sueldos, los funcionarios acusan un verdadero “clima de terror” al interior del municipio, con los cercanos a la edil recibiendo trato preferencial e incluso acudiendo solo a presentar su firma para recibir altos sueldos, mientras que los trabajadores que expresen reparos terminan siendo despedidos o recibiendo sanciones.

Una “mano de hierro” de la edil, que sin embargo no se presenta a la hora de defender los intereses de los habitantes de la comuna, en temas tan complejos como la grave contaminación industrial que aqueja a la perla del norte.