Los patos yecos de Antofagasta tienen su propia página web

LIBEREN AL YECO - Los primeros cormoranes ya están en libertad, a salvo de quienes buscaban su erradicación mediante eutanasias masivas ante los problemas que ocasionaban involuntariamente en algunos sectores de Antofagasta.

“Proyecto Yeco” es el nombre de la iniciativa que busca entregar a los antofagastinos información especializada sobre el Cormorán Negro, así como explicar y difundir vía online las etapas y noticias sobre el Plan de Seguimiento y Manejo de la controvertida especie, impulsado por la Municipalidad de Antofagasta.

Paralelamente, el Centro Regional de Estudios y Educación Ambiental (CREA) comenzó la liberación silvestre de las aves que vivían en el Parque Brasil, preparando además lo que será el segundo informe sobre el estado de avance del estudio.

“El primer grupo de cormoranes fue revisado, marcado y reintroducido en ambientes rurales en el sector de Punta Chacaya”, señaló la alcaldesa Marcela Hernando, detallando que los ejemplares se incorporaron sin ningún problema a la colonia silvestre existente en el lugar, volando junto al grupo y cazando sin que se viera alterado su comportamiento tras haber estado cautivos en las jaulas acondicionadas en las dependencias universitarias.

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“Lo importante es que los profesionales de la Universidad de Antofagasta siguen monitoreando la Avenida Brasil, ante un proceso de recolonización del espacio”, explicó la edil.

Página web y próximas acciones

El sitio virtual (www.wix.com/yecoproyecto/yeco), creado para mantener al tanto a la comunidad sobre la problemática, ofrece información científica detallada sobre el tratamiento que el municipio y el CREA han tenido en cuenta para intervenir la población de patos yeco, así como un mapa para indicar lugares de avistamiento, y la posibilidad de contactar a los expertos para notificar oportunamente la presencia de aves marcadas o una congregación de individuos en entornos delicados (parques, plazas, jardines, entres otros).

Desde el Centro indicaron además que una baja de defensas significó el deceso de un par de cormoranes en cautiverio, que fueron aprovechados por la investigación para analizar una posible presencia de metales pesados; estado de madurez sexual; carga parasitaria; detección bacteriológica y una evaluación histológica de eventuales enfermedades orgánicas (hígado, riñón).

Por otro lado, el CREA prepara el segundo informe de seguimiento y manejo de la especie, que incluirá los resultados del censado de las costas de la ciudad, así como detalles sobre las poblaciones rurales.

Los interesados en reportar la llegada de nuevas poblaciones de cormoranes también pueden notificarlo al número 637030 – 637032 o escribir a director.crea@uantof.cl

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