Hospital de Antofagasta recibe dos condenas por negligencia médica en menos de una semana

Corte de Antofagasta condenó al Hospital Regional y a la Corporación Municipal a pagar una millonaria indemnización por falta de servicio, tras la muerte de un lactante el año 2012. En la misma semana la Corte Suprema ya había condenado al centro asistencial por otro caso de negligencia.

La Corte de Apelaciones de Antofagasta revocó el fallo de primera instancia y condenó al Hospital Regional y a la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Antofagasta  a indemnizar, por falta de servicio, a los padres de lactante de un mes de vida que falleció en junio de 2012.

En el caso del Hospital de Antofagasta, se trata de la segunda condena que recibe el recinto asistencial en los últimos días, ya que también durante la semana la Corte Suprema de Justicia condenó al recinto asistencia por negligencia médica, tras la muerte de un paciente el año 2014 tras una cirugía de colon que se realizó con una técnica inadecuada y además, no recibió los cuidados adecuados.

En fallo unánime la Segunda  Sala del tribunal de alzada -integrada por los ministros Óscar Clavería Guzmán, Myriam Urbina Perán  e Ingrid Castillo Fuenzalida-  revocó la resolución dictada por el Primer  Juzgado Civil de Antofagasta, el 7 de mayo de 2018, y en su lugar acogió la demanda civil, ordenando al Hospital Regional de Antofagasta pagar las sumas de $50.000.000 (cincuenta millones de pesos) a razón de $25.000.000 (veinticinco millones de pesos) para cada uno de los demandantes, como indemnización del daño moral causado.

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La misma suma dividida de igual forma debe ser pagada por la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Antofagasta.

El fallo establece que “la menor hija de los demandantes nació el 18 de mayo de 2012, prematura de 31 semanas de gestación, siendo hospitalizada en la UCI de Neonatología y TIM, y dada de alta el 8 de junio de dicho año, llevada de urgencia en horas de la madrugada al Hospital Regional el 16 de dicho mes, donde es devuelta a su casa, luego por el cuadro respiratorio que presentaba, es llevada por su madre a Cesfam el 19 de junio, donde se le diagnostica resfrío común, siendo enviada a su domicilio, para posteriormente, al día siguiente -20 de junio- es llevada nuevamente a la urgencia del Hospital Regional, donde, atendida su gravedad es internada en la Unidad de Pacientes Críticos de Pediatría, falleciendo el 26 de junio de 2012”.

Agrega que “la falta de servicio de ambas demandadas resulta evidente (…) al punto que obligaron a los progenitores a acudir a un centro de salud al día siguiente, sin que tampoco se evaluara estos antecedentes obvios para cualquier profesional e incluso para un ser humano común dado el peso, las dificultades inherentes al nacimiento y a su desarrollo y las molestias causadas en la madrugada de un día determinado a pocos días del nacimiento. Estas circunstancias no solo están comprobadas sino reconocidas por todas las partes de manera que la falta de diligencia mínima calificada como falta de servicio surge indefectiblemente”.