El video que echa por tierra la tesis del saqueo para justificar criminal “atropello masivo” en Antofagasta

Una gravísima situación se vivió el pasado jueves en Antofagasta, cuando un sujeto utilizó un automóvil a alta velocidad para atropellar de manera deliberada a manifestantes en la esquina de Baquenano con Condell, en la capital regional.

El hecho dejó un saldo de 9 personas lesionadas, mientras que el conductor del automóvil llegó con el vehículo que utilizó como arma a la Comisaría Playa Blanca, donde fue recibido con el portón del recinto abierto para que pudiera estacionar el vehículo al interior de la unidad policial.

En medio de las dudas que generó el procedimiento, desde Carabineros se emitió un comunicado a los medios de prensa descartando que el sujeto fuera un funcionario policial como se especuló inicialmente, señalando además que se trata de un comerciante “que habría estado siendo afectado por un saqueo a su tienda”.

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Esta última tesis del saqueo como eventual justificación al actuar del atacante, fue inmediatamente aceptada y amplificada en sus alcances por algunos políticos que justifican el irracional atentado y coincidentemente se oponen a las movilizaciones que se realizan de manera masiva y transversal en el país, sin embargo diferentes videos y fotografías demuestran que la tienda en cuestión, que pertenecería al sujeto (“Casio” ubicada en calle Baquedano) en realidad no fue saqueada.

Registros en fotografía y video del momento del ataque con el automóvil y días posteriores a la jornada de protesta, revelan que las cortinas de la tienda no fueron abiertas y no se produjeron saqueos, al menos en esa tienda, en el momento específico del ataque.

Asimismo, testigos que se encontraban en el lugar que dieron su testimonio a El Diario de Antofagasta pidiendo mantener sus identidades en reserva, indican que si bien se producían enfrentamientos con Carabineros y se realizaban barricadas en la esquina cercana a la tienda que pertenecería al conductor del vehículo, únicamente un hombre ajeno a las manifestaciones llegó al lugar con la clara intención de romper candados de las tiendas, siendo rechazado por los propios manifestantes, produciéndose incluso altercados entre esta persona y los ciudadanos que protestaban en el lugar, quienes repudiaban su actuar e intentaban persuadirlo de que desistiera.

Fue en ese momento y de manera casi sincronizada que se escuchó el chirriar de los neumáticos del automóvil marca Citroen acelerando y dirigiéndose a los manifestantes (y no a la persona identificada como aquel que intentaba romper candados) avanzando por calle Baquedano a alta velocidad y atropellando a quienes se encontraban en la esquina de esa arteria con calle Condell, ante el horror de quienes presenciaban la escena e intentaban advertir en vano a quienes estaban en la calle que la despejaran debido a la violenta arremetida del atacante, quien actualmente permanece detenido, luego que la fiscalía solicitara una extensión de 48 horas para continuar recopilando antecedentes, sin existir claridad aún en relación a si se le imputará un atropello accidental, cuasidelito de homicidio múltiple o delito terrorista. La investigación de los hechos quedó a cargo de la SIAT y el 0S9 de Carabineros.

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Atropellos masivos como táctica terrorista

Los “atropellos masivos” de personas no son un procedimiento nuevo. Al Qaeda lo ha utilizado durante años en países como Israel. Desde que en 2016 Daesh animó a sus fieles a acometer atentados de “una forma sencilla y barata”, sus seguidores más radicales han popularizado el atropellamiento masivo.

Niza, Estocolmo, Berlín, París, Londres -en tres ocasiones- y Barcelona, además de ciudades en Chile, han sido algunas de las ciudades elegidas por distintas razones para perpetrar estos ataques masivos, irracionales y cobardes, para crear terror y disuadir a la población de manifestarse en espacios públicos por miedo a ser atropelladas por estos atacantes, debido a las bajas penas para quienes atropellan a personas en un automóvil, en comparación a otros actos de violencia.