Salvemos Las Vertientes: Humedal urbano de Antofagasta se transforma en basurero de fiestas clandestinas

Hasta ahora, las especies endémicas siguen caminando entre botellas de cerveza, vodka y bebidas energéticas por la acción de irresponsables, sin que exista fiscalización de la autoridad gubernamental, municipal y policial. Desde la agrupación Salvemos Las Vertientes La Chimba, expresaron que "mientras no existan autoridades que fiscalicen los "Carretes Clandestinos" se seguirá perdiendo la biodiversidad de las vertientes y vidas humanas".

Créditos: Salvemos Las Vertientes La Chimba vía Instagram.

Poca o nula fiscalización de las autoridades, además de nula conciencia ambiental de algunos sectores de la sociedad, es lo que denuncian voluntarios de la agrupación “Salvemos Las Vertientes La Chimba“, área de biodiversidad y humedal urbano que sin embargo se ha transformado en un verdadero basurero de fiestas ilegales en las áreas naturales y patrimoniales, lo que afecta directamente en ecosistema del lugar y las vidas que habitan en estos espacios.

Búhos y especies endémicas caminando entre botellas de cerveza y toda clase de destilados, es el triste panorama que constata a diario esta ONG, que realiza recurrentemente limpiezas del lugar con voluntarios, pero se ven sobrepasados y lamentan la escasa o inexistente acción por parte de las autoridades de gobierno, municipio y policías.

Desde la agrupación, expresaron su malestar señalando que es un trabajo muy complejo, “Más aún cuando falta la voluntad de quienes pueden frenar este tipo de problemáticas“. Añadiendo que, “Mientras no existan autoridades que fiscalicen los “Carretes Clandestinos” se seguirá perdiendo la biodiversidad de las vertientes y vidas humanas”, se puntualizó en el texto.

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Cabe destacar que los voluntarios de Salvemos las Vertientes, lamentan lo repetitivo de estos actos y la pasividad de las autoridades ante esta situación; considerando que esta problemática no es reciente, ya que las imágenes de basura, contaminación, paso en vehículos motorizados en lugares no habilitados, entre otros, no son algo nuevo en la ciudad, sin embargo no ha tenido las soluciones debidas.

Acusan además que los “carretes”, que han sido alertados incontables veces, no sólo violan los protocolos establecidos por Covid-19, sino que también generan impactos negativos directos sobre el humedal urbano, donde se dejan residuos de vidrio, plásticos, bolsas, colillas de cigarros, mascarillas, restos de alimentos, etc. que afecta gravemente a la naturaleza y fauna del espacio, el que actualmente se encuentra sin protección estatal.

Además, esta situación redunda también en pérdidas de vidas humanas, producto de los accidentes de tránsito por manejo en estado de ebriedad.