La Municipalidad de Antofagasta, a través de su Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres, ha reforzado las labores de vigilancia en el sector del faldeo del campamento Balmaceda ante el aumento de quemas ilegales. Según informó el director de la unidad, Cristian Burgos, estos focos de incendio están directamente vinculados a la destrucción de electrodomésticos, como lavadoras y refrigeradores, con el fin de extraer metales para su posterior comercialización en el mercado informal. La situación ha generado una alerta constante en los equipos de emergencia debido al humo tóxico que emana de estos aparatos.
Gracias a la actual capacidad operativa, los equipos municipales han logrado una respuesta rápida frente a estos incidentes. Burgos detalló que cuentan con camionetas equipadas específicamente para amagar este tipo de quemas de forma autónoma, lo que permite contener el fuego antes de que se propague hacia las viviendas colindantes o hacia la vegetación del faldeo. Estos operativos se activan tanto por patrullajes preventivos como por llamados de la comunidad, permitiendo intervenir en puntos estratégicos que han sido identificados como zonas frecuentes de acopio y quema.
Uno de los mayores desafíos que enfrentan los fiscalizadores es la impunidad con la que operan los responsables. El director de Riesgo de Desastres lamentó que, en la mayoría de los procedimientos, los sujetos huyen del lugar apenas detectan la presencia de las patrullas. “Lamentablemente, al llegar ya no se encuentran las personas que generan estas incidencias, por lo tanto, no tenemos hasta el momento denuncias formales o detenidos por estos hechos”, explicó Burgos, señalando la dificultad de judicializar estas infracciones ambientales.
Pese a los obstáculos, la administración municipal confirmó que fortalecerá las estrategias de control y sumará nuevas herramientas de monitoreo en distintos puntos de la ciudad. El objetivo es eliminar estas prácticas que no solo dañan el entorno natural de los faldeos, sino que afectan directamente la calidad del aire y la seguridad de quienes residen en los campamentos y sectores aledaños. Las autoridades hicieron un llamado a los vecinos a seguir denunciando estas quemas de forma oportuna para permitir que los equipos en terreno puedan interceptar a quienes lucran con este daño ecológico.