Cruda realidad viven empaques de Unimarc Lautaro

El pasado 24 de Octubre del 2015, el Supermercado Unimarc Lautaro de la ciudad de Antofagasta, quedó totalmente destruído tras un voraz incendio.

Este produjo que algunos de  sus trabajadores fueran incorporados en otros supermercados, y otros quedaron cesantes. La peor realidad la viven los jóvenes universitarios que se desempeñan como empaques.

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La situación de ellos es distinta, porque no poseen contrato de trabajo al no estar consideradas sus labores en el código del Trabajo, generando según la opínión de varios autores “contratos simulados”, donde la empresa no se hace responsable de su situación, e incluso, muchos han tenido que pagar una cantidad de dinero para poder empacar la mercadería.

Hoy son 60 estudiantes entre los 17 a 25 años de edad, que están siendo vulnerados porque la empresa no los quiere reubicar en otro establecimiento de la misma cadena.

Se trata de 60 estudiantes de carreras técnicas y profesionales, que se desempeñan la función de empacar la mercadería a los clientes de la empresa Unimarc, y que hoy ponen en riesgo incluso su propia educación y sobrevivencia en la ciudad, por no poder recibir dinero, que en el caso de ellos no es remuneración, sino “propina”.

Al respecto se manifestó el empaque Robinson Arancibia “Estamos desprotegidos laboralmente. Somos 60 empaques, todos estudiantes, y que estamos sin trabajo en este momento al no tener un vínculo laboral mediante un contrato con el supermercado, no tenemos las herramientas legales para obligarlos a reubicarnos”.

Hasta el momento la única solución que están pudiendo efectuar es la realización de conversaciones con jefes de empaques de otros establecimientos para que puedan ser reubicados, a lo que llaman a sus compañeros de funciones de otros recintos a que solidaricen con la causa y los puedan reincorporar.

Ante esta situación nuevamente es tema la legislación que quería poner término a la situación de que los empaques no son considerados trabajadores al no existir un vínculo de subordinación ni dependencia, ni un contrato de trabajo entre otros requisitos para probar la dependencia del trabajador.

En la práctica los empaques efectúan una convención con el empleador, y deben muchas veces realizar actividades fuera de solamente empacar, por lo que se efectúa una prestación de servicios subordinada, donde no se paga.

Ante esto en muchos supermercados se han creado figuras de naturaleza similar a los sindicatos, para protegerse de estos abusos donde incluso se debe pagar muchas veces por el turno a realizar y por el uniforme que la empresa exige.

Queda en evidencia que es menester dar prioridad a la Ley estancada en el congreso y ampliar la discusión de la modificación al Código del Trabajo, porque es la única vía para que jóvenes de todo el territorio de la república no se vean vulnerados en sus legítimos derechos.