Monolito de los Mártires de Sexta Compañía fue reparado por sus propios integrantes y ya se encuentra nuevamente luciendo en perfectas condiciones.

Luego que desconocidos sustrajeran algunas cerámicas del Monolito a los Mártires Orlando Varas y Abilio Valdés, sólo por hacer daños, hoy luce reluciente y bello a la vista de la comunidad que transita por la intersección de Juan José Latorre con Luis Uribe, donde hace exactamente 80 años colisionaron un camión de Carabineros y un carro de 2ª Compañía, donde venían abordo los sextinos Varas y Valdés.

Una vez de enterados del daño que sufrió el Monolito, los sextinos de inmediato se dieron a la tarea de arreglar ese lugar sagrado para los bomberos de la calle Latorre, por lo que la dirección de la Compañía autorizó los recursos para su reparación.

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El trabajo fue realizado por los propios bomberos que fueron encabezados entre otros por Alberto Crooker Acosta, Roberto López Robles, juntos a ellos el capitán (s) Alberto Crooker Robledo, y los tenientes Freddy Godoy Cepeda y Guillermo Ascuí Alfaro.

El sextino Alberto Crooker dijo que ahora sólo faltan los detalles como el fraguado de la cerámica que será terminado dentro de esta semana. Recordó que en ese lugar al igual que todos sus compañeros realizó el juramento de servir a la comunidad, hasta dar la vida si fuese necesario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cabe recordar que en el año 1936 fue un año negro para la Compañía: dos de sus miembros, Abilio Valdés de la Fuente y Orlando Varas Llaña, cayeron trágicamente, el 2 de Julio, en cumplimiento del deber. El carro en el que se dirigían a un llamado fue brutalmente embestido por un camión de Carabineros, dejando un saldo de muertos y lesionados. La comunidad antofagastina se volcó a las calles para despedir a estos dos valerosos Voluntarios, Mártires de Sexta Compañía y del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta. Desde ese momento se les recuerda con admiración, y son motivo de orgullo de todos quienes pisan por primera vez las puertas de esta Compañía. Diez años más tarde, en el lugar del accidente se erigió un monolito, el que perpetúa los nombres de los dos Mártires.