La Dirección Regional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), en coordinación con la Delegación Presidencial Regional de Antofagasta, declaró Alerta Temprana Preventiva para la comuna de Tocopilla debido a una plaga de la peligrosa fragata portuguesa (Physalia physalis). La medida técnica, bajo el Análisis de Riesgos N° ANTOF-22, se fundamenta en un informe de la Secretaría Regional Ministerial de Salud que catalogó el sector costero de la comuna como zona afectada por este hidrozoo, manteniéndose vigente hasta que las condiciones sanitarias aseguren que no hay riesgo para la población.
El área marítima bajo restricción estricta abarca el borde costero comprendido específicamente entre “Playa CORPESCA” y “Playa Covadonga”. Conforme a lo resuelto por las autoridades sanitarias, se ha decretado el cierre inmediato de estas playas para el baño y cualquier tipo de actividad recreativa. Adicionalmente, el documento oficial estipula la prohibición total del ingreso de personas al mar en la zona aludida mientras dure el fenómeno, permitiéndose las actividades extractivas y productivas exclusivamente bajo estrictas medidas de precaución.
Como parte de los cursos de acción, la Ilustre Municipalidad de Tocopilla asumirá la tarea de proveer la limpieza y resguardar las condiciones de seguridad en los sitios públicos, de tránsito y de recreo afectados. Las labores de fiscalización y monitoreo permanente tanto por tierra como por mar estarán a cargo de la Autoridad Marítima en colaboración con el municipio, SERNAPESCA y la Seremi de Medio Ambiente, organismos que informarán de manera inmediata cualquier cambio en la evolución de la plaga para la adopción de nuevas medidas.
Finalmente, SENAPRED Antofagasta hizo un llamado urgente a los integrantes del sistema comunal y provincial a reforzar la vigilancia en los sectores costeros vulnerables y entregó orientaciones clave a los habitantes y turistas. Las autoridades recalcan de forma categórica no efectuar actividades recreativas en las playas afectadas, no tocar bajo ninguna circunstancia a las especies —estén vivas o muertas— ni caminar descalzos por las zonas donde se encuentren, instando a la comunidad a denunciar inmediatamente cualquier avistamiento ante la Autoridad Marítima o Sanitaria.