Una máxima alerta epidemiológica y sanitaria se activó en Antofagasta tras confirmarse el hallazgo de un ejemplar del peligroso zancudo Aedes Aegypti en el sector norte de la capital regional. El seremi de Salud, Rodrigo Medina, informó que se trata del mosquito vector biológico con capacidad de transmitir patologías graves como el Dengue, Zika, Fiebre Amarilla y Chikungunya. La detección precoz se originó gracias a la rápida acción de un profesor del Colegio Divina Pastora, quien divisó al insecto —caracterizado por sus particulares marcas de color blanco— y lo trasladó de inmediato a las oficinas ministeriales para su posterior confirmación científica por parte del Instituto de Salud Pública (ISP), activando los protocolos de contención para evitar su propagación en la zona urbana.
El plan de contingencia gubernamental, amparado en el Programa de Vigilancia de Mosquitos de Importancia Sanitaria del Ministerio de Salud, contempla un despliegue inmediato de las cuadrillas de la Autoridad Sanitaria en un radio mínimo de 300 metros a la redonda del establecimiento educacional. Equipos de inspectores debidamente acreditados ingresarán a los domicilios e inmuebles colindantes para ejecutar una búsqueda exhaustiva de focos de reproducción hídrica. Las revisiones técnicas se centrarán en recipientes descubiertos, floreros, bebederos de mascotas, piscinas sin mantención o estanques sin tapa, elementos que sirven de nicho para que el vector deposite sus huevos, con el objetivo de destruirlos y fumigar químicamente si el escenario lo requiere.
Esta alerta en Antofagasta representa el segundo hito de preocupación vectorial en la zona durante este 2026, sumándose al hallazgo reportado a finales de abril en la comuna de Tocopilla, donde se detectó el insecto en estado de larva, gatillando un cerco que ya acumula 368 casas inspeccionadas y 280 inmuebles sanitizados. El seremi Medina aclaró que, si bien el Aedes Aegypti ha registrado apariciones aisladas y controladas desde 2016 en comunas como Arica, Iquique, Los Andes y Pudahuel, los cercos sanitarios han impedido con éxito que el espécimen se asiente en Chile continental, recalcando de manera categórica que a la fecha no existen casos de contagios autóctonos en la región ni en el territorio nacional.
Finalmente, la Autoridad Sanitaria Regional hizo un enérgico llamado a la vigilancia comunitaria y al autocuidado de las familias antofagastinas dentro de sus espacios residenciales para cortar el circuito de reproducción del zancudo. Para frenar la aparición de nuevos focos, se instó a la ciudadanía a eliminar cualquier cachureo u objeto en desuso que pueda acumular agua en los patios, tales como baldes, neumáticos viejos, botellas o tinas. En la actualidad, la Seremi de Salud mantiene operativas 152 trampas de monitoreo estratégico a nivel regional (76 de ellas en Antofagasta), recolectando alrededor de 9 mil muestras anuales que son derivadas al ISP para mantener blindadas las fronteras sanitarias del norte grande.